Autor: Carlos F. Cámara Gutiérrez
Detrás de la sobria y austera fachada de la iglesia de la Santa Cruz, sus muros cuentan historias que resuenan con ecos de lucha y resistencia.
Cada piedra de este emblemático templo, construido en 1856, ha sido testigo de un pasaje crucial en la historia del pueblo maya, un legado arquitectónico y cultural que perdura a lo largo del tiempo.
Simbolismo y relevancia actual
Durante las festividades que hoy celebran el Día de la Santa Cruz, este monumento quintanarroense adquiere una relevancia aún mayor. Simboliza no sólo el pretérito y el ahora: la resistencia de los cruzo’ob o mayas insurrectos que, en su momento, se rebelaron contra el sometimiento de los conquistadores españoles. También representa el arduo trabajo de los albañiles contemporáneos que continúan levantando el legado actual de la Península.
Un legado enraizado en la historia
La historia de la iglesia de la Santa Cruz está profundamente enraizada en la Guerra de Castas, un conflicto que marcó la lucha de los pueblos originarios por su autonomía y dignidad. Originalmente erigida en lo que era conocido como Chan Santa Cruz, este lugar se estableció como el santuario de la Cruz Parlante, un símbolo sagrado que, según la creencia maya, proporcionaba guía y dirección en tiempos difíciles. Este espacio no sólo ofrece espiritualidad, sino que actúa como eje central en la lucha por la libertad.
Reconocimiento cultural
El recinto parroquial de la Santa Cruz ocupa el puesto número 94 en el proyecto de “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” y forma parte de una muestra representativa de los cinco tesoros religiosos que distinguen las creaciones sagradas de Quintana Roo.
Los demás monumentos culturales incluyen las iglesias de Tihosuco, Sacalaca y Sában, así como la capilla abierta en la zona arqueológica de Oxtankah, situada cerca de Chetumal, la capital del vecino estado.
Detalles arquitectónicos
Según el maestro en arquitectura Luis Jesús Ojeda Godoy, del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Yucatán, la construcción del templo en Felipe Carrillo Puerto comenzó en 1858, cuando la recién fundada Noh Cah Santa Cruz Balam Nah Kampokolché, también conocida como Chan Santa Cruz, se erigía como la capital del territorio de los mayas rebeldes.

“Con un esquema arquitectónico de edificaciones religiosas del período colonial peninsular, el templo se caracteriza por su planta rectangular, con una nave cubierta por bóveda y una fachada muy austera. A cada lado de la iglesia, erigida como santuario de la Cruz Parlante, se construyeron habitaciones de un solo piso, con arcos en las secciones delantera y posterior que servían de escuelas y cuarteles”, indica el experto.
Un pilar de identidad
En el corazón de la comunidad quintanarroense, cuya rica tradición se mantiene viva, la edificación católica fue concluida en 1864, bajo el liderazgo del dirigente indígena Bernardino Cen.
El 3 de mayo de 1901, tras la ocupación de las tropas federales del general Ignacio Bravo, la ciudad sagrada de los mayas insurgentes fue rebautizada como Santa Cruz de Bravo, y la iglesia pasó a ser un cuartel militar.
A pesar de las adversidades, este espacio ha logrado mantenerse como un pilar de la identidad de Felipe Carrillo Puerto, donde no sólo se honra la fe, sino también la historia y la cultura de un pueblo que nunca se ha rendido.

Reflexiones y oportunidades turísticas
Durante la festividad que hoy celebra a la cruz, se presenta una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la restauración y preservación de esta joya del arte sacro, incluida en el proyecto de Diario de Yucatán como una de las “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”.
Aunque la visita a la iglesia de la Santa Cruz no está contemplada en las 14 propuestas de la Guía turística que complementan la obra multimedia, los interesados pueden vivir esta experiencia al realizar el recorrido de la Ruta 11: Joyas de Valladolid.
La distancia desde la “Sultana de Oriente” hasta la histórica ciudad quintanarroense es de 81 kilómetros, tiempo suficiente para conocer no sólo el templo de la Santa Cruz, punto de referencia histórico y religioso, sino también el santuario de la Cruz Parlante, lugar sagrado de gran importancia durante la Guerra de Castas, y el Museo Maya Santa Cruz Xbaalam Naj, donde se exhibe la historia de ese cruento episodio peninsular, con infografías y modelos a escala de la región.
Exploraciones culturales
Entre las opciones recreativas que también ofrece la Guía turística del proyecto de las “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”, se sugiere descubrir Tihosuco, a solo una hora del segundo Pueblo Mágico de Yucatán.
En la pequeña comisaría del municipio de Felipe Carrillo Puerto se halla el templo dedicado al Santo Niño Jesús, cuya fachada incompleta es evidencia de las batallas por la rebelión de los mayas cruzo’ob contra el dominio español en 1847. Esta comunidad, declarada Zona de Monumentos Históricos de Quintana Roo en marzo de 2019, permite explorar el Museo de la Guerra de Castas.
Para enriquecer aún más su visita, los turistas pueden acceder, mediante códigos QR disponibles en el libro de la obra multimedia, a una amplia gama de información, galerías de fotografías, audios y vídeos, todo en español e inglés, a través del portal digital del proyecto.
Este esfuerzo integral del Diario tiene como objetivo no sólo rescatar, sino también valorar y preservar el rico patrimonio cultural compartido por Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
Un faro de esperanza
La iglesia de la Santa Cruz, situada en el corazón de Felipe Carrillo Puerto, sigue siendo un punto de referencia no sólo para la comunidad local, sino también para el turismo que busca comprender la rica herencia cultural de la región.
Cada año, los devotos albañiles hacen honor a su labor, edificando y reconstruyendo no sólo estructuras, sino historias que perduran.
El 3 de mayo es una fecha que resalta la conexión entre fe, resistencia y trabajo. En cada celebración y en cada oración, los ecos del pasado resuenan en el presente, recordándonos que la lucha por la libertad y la identidad sigue viva.
La iglesia de la Santa Cruz permanece como un testigo silencioso de esa historia, un faro de esperanza que continúa iluminando el camino hacia el futuro.

¿Dónde se ubican las 100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán? | Mapa
¿Dónde comprar “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán?
Los productos de “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” están a la venta en:
- Edificio central de Diario de Yucatán
- Página del Club Diario de Yucatán
- Centro de Atención Telefónica: 999 942-2235
- Vía Whatsapp: 9993-50-2287
- Unimedia – Centro Universitario Megamedia
- Librerías Didinec – Catedral, Cristo Resucitado, Fátima, Divina Misericordia, Nuevo Yucatán.
- Librería Parroquia María Inmaculada
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