• La Virgen de la Inmaculada Concepción descansa en su camarín en el convento de Izamal. Esta advocación mariana es la Patrona de Yucatán
  • Exposición del Santísimo en la iglesia parroquial de María Inmaculada

En Yucatán existe una devoción mariana arraigada desde el inicio de la fe, afirma el presbítero Antonio Escalante Pantoja, párroco de María Inmaculada.

Incluso el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, ha destacado que esta devoción ya forma parte del pueblo y no necesita el impulso que sí requieren otras, pues ha estado presente desde siempre.

El padre Tony añade que los primeros frailes evangelizadores fomentaron una devoción mariana sólida, que ha sido transmitida también por las familias.

Subraya que el fervor mariano en Yucatán es significativo, pero debe orientarse correctamente para conducir a Jesucristo. Es decir, no quedarse solo en la figura de la Virgen, sino entender que Ella guía hacia su hijo.

Como ejemplo, menciona el pasaje bíblico sobre las bodas de Canán, en el que María pidió a quienes advirtieron que se les había acabado el vino que hicieran “lo que Él les diga”.

Esto, explica, refleja que una devoción auténtica lleva a crecer en el amor a Cristo, la Iglesia, Dios y los demás. El sacerdote insiste en que una devoción centrada únicamente en María, por intensa que sea, necesita madurar para convertirse en un camino hacia Jesús.

Asimismo, exhorta a imitar a María en su servicio, su respuesta generosa e incondicional a Dios y su entrega a los demás.

Recuerda que, tras recibir el anuncio del ángel, María acudió de inmediato a ayudar a su prima Isabel, con lo que dio ejemplo de disponibilidad y caridad.

Estas actitudes —docilidad, generosidad, servicio y fidelidad— son modelo para los cristianos en su seguimiento de Cristo, tanto en la alegría como en el dolor.

En mayo, mes dedicado a la Virgen, tienen lugar diversas expresiones de fe, como presentaciones de flores, novenas y rezo del rosario.

La flor de mayo, en distintos colores, es una presencia tradicional en estas actividades.

En Yucatán, una de las principales devociones marianas es la de la Inmaculada Concepción, cuya festividad se celebra en diciembre. No obstante, en mayo se mantienen múltiples expresiones de fe mariana, ya que la Virgen es reconocida como madre de Dios, de la Iglesia y de los fieles.

El padre Escalante Pantoja recuerda que esta tradición ha perdurado en distintos templos, como en el de Nuestra Señora de Fátima en la García Ginerés, y continúa en espacios como la capilla de Guadalupe y en María Inmaculada. Considera que, aunque puede verse como una devoción sencilla, fomenta el fervor mariano desde temprana edad.

Este mes, añade, los fieles destacan el aspecto maternal de María mediante la adquisición de estampas, rosarios y otros objetos.

Recuerda que el próximo miércoles 13 se celebrará la fiesta de la Virgen de Fátima, cuyos mensajes a los pastorcitos a los que se apareció en Portugal se centran en la paz y la conversión.

Estas enseñanzas invitan a reflexionar sobre la necesidad de transformar el corazón para acoger la paz y a Dios, asegura.

Finalmente, recuerda que la patrona de Yucatán es la Inmaculada Concepción. Junto a ella destacan otras advocaciones que cuentan con gran devoción popular, como Guadalupe, Desatanudos y Señora de la Paz.

El sacerdote concluye con que la verdadera devoción mariana debe reflejarse en la vida diaria, ya que María siempre conduce a Jesús: conocerlo y hacer lo que Él dice.— Claudia Sierra Medina

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