Ángel Gutiérrez Romero (izquierda), moderador de la plática de Josué Polanco, Yanina León García, Daniela Castillo Mendoza y Emilio Sánchez
Ángel Gutiérrez Romero (izquierda), moderador de la plática de Josué Polanco, Yanina León García, Daniela Castillo Mendoza y Emilio Sánchez

En el marco del Día Internacional de los Museos, el Gran Museo del Mundo Maya presentó el conversatorio “U Mootsil Kuxtal. Raíz de vida a la sombra de la ceiba: los retos de formarse y formar un museo”, un espacio para dialogar con jóvenes universitarios que en la actualidad son parte activa del trabajo que ocurre detrás de cada exposición.

Yanina León García, Emilio Sánchez Chi, Josué Polanco Quintal y Daniela Castillo Mendoza, estudiantes de Arqueología, Historia y Arquitectura y quienes realizan su servicio social en el recinto anfitrión, compartieron lo que los llevó a elegir el museo como un espacio de formación y, sobre todo, lo que han encontrado en el proceso. El maestro Ángel Gutiérrez Romero, coordinador de la curaduría, moderó la conversación.

“Es uno de los principales espacios culturales de Yucatán y tiene una importancia en la preservación de la cultura”, dijo Yanina León García. Para ella, más que la teoría, el museo le ha permitido “aplicar esos conocimientos y tener una experiencia más práctica”, además de acercarse a áreas que antes no contemplaba, como la museografía o la curaduría.

Y es que ese interés por descubrir todo lo que ocurre dentro de un museo se repite entre los participantes. Josué Polanco Quintal compartió que le resultaba atractivo entender cómo funciona este tipo de espacios desde dentro.

Y agregó que el proceso le ha permitido aprender en conjunto, en un intercambio constante con quienes ya trabajan ahí.

Para algunos, la decisión tiene una carga mucho más personal. Daniela Castillo Mendoza compartió: “Yo no estoy haciendo el servicio social, yo estoy cumpliendo el sueño”. En ese sentido recordó que en su infancia visitaba los museos y sentía curiosidad por entender las piezas y las historias detrás de ellas, y ahora forma parte del espacio que antes le fascinaba.

“Cada vez que cruzo la puerta de estos museos siento la misma emoción que sentía en mi infancia”.

Por su parte, Emilio Sánchez Chi señaló que estar en un museo es, para muchos, una aspiración que se arrastra desde pequeños. “Participar en el Gran Museo del Mundo Maya es una gran oportunidad, sobre todo para nuestra formación”, dijo.

Con el tiempo, añadió, entendió que el museo funciona como “todo un ecosistema”, donde distintas áreas se articulan y ninguna es menos importante que otra.

Durante la charla también se hizo evidente que el interés de los jóvenes no se limita a una sola disciplina. En el desarrollo de una exposición intervienen áreas como conservación, curaduría y museografía, que trabajan de manera conjunta. Desde el cuidado de las piezas hasta la investigación histórica y el diseño del espacio, el proceso se construye en equipo.

Emilio Sánchez señaló que el trabajo del historiador consiste en “darle sustento y profundidad al contenido que se pretende presentar al público”, a través de investigación y análisis de fuentes que permitan construir discursos “confiables, coherentes, bien fundamentados”.

Por su parte, Daniela Castillo enfatizó la dimensión social que conlleva ese trabajo. Habló de la responsabilidad de traducir investigaciones complejas en mensajes accesibles para distintos públicos. “El curador tiene esta responsabilidad de traducir un mensaje al público abierto”, subrayó, y describió la curaduría como “un ejercicio interdisciplinario en el que convergen historia, lingüística, antropología y museología”.

Las intervenciones continuaron con anécdotas y comentarios con que los estudiantes expusieron cómo se han ido haciendo un lugar dentro del museo.— Karla Cecilia Acosta Castillo

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán