TOKIO (EFE).— La gastronomía española busca reforzar su imagen de excelencia en Japón de la mano de cuatro chefs con estrellas Michelin que participaron ayer en el evento “Spain Fusion Premium Edition”, celebrado en Tokio, la ciudad con más estrellas Michelin del mundo.
La iniciativa, organizada por Vocento Gastronomía con el apoyo del Gobierno de España e ICEX, reunió a importadores y compradores japoneses para conocer de cerca algunos de los platos más representativos de la alta cocina española.
“Cuando España empezó a exportar alimentos y cocina al mundo, lo hizo siempre en clave de que éramos maravillosos en calidad-precio, pero no hemos estado defendiendo nuestra excelencia”, afirmó Benjamín Lana, director de Vocento Gastronomía y responsable del encuentro.
Lana explicó que el objetivo del proyecto es mostrar que la gastronomía española puede competir con referentes internacionales de la alta cocina.
“Enseñar al mundo que no somos solo algo económico y bueno”, señaló, al tiempo que destacó que España puede situarse al nivel de países como Italia o Francia en materia gastronómica.
El evento contó con la participación de Nacho Manzano, chef de Casa Marcial, en Asturias; Benito Gómez, del restaurante Bardal, en Andalucía; David García, del Corral de la Morería de Madrid; y David Yarnoz, de El Molino de Urdániz, en Navarra. Todos prepararon sus creaciones frente a los asistentes en una cocina instalada en el hotel JW Marriot de Tokio.
Entre los platillos elaborados destacaron el gazpachuelo malagueño, el puchero flamenco y una propuesta basada en la seta de San Jorge.
Las degustaciones estuvieron acompañadas de conversaciones entre cocineros y asistentes, en un ambiente que evocó una tradicional sobremesa española.
David García explicó que gran parte de su cocina nace de experiencias personales que le han marcado. “Ahora estoy haciendo platos basándome en las experiencias que he tenido y que me han emocionado”, comentó el chef bilbaíno al presentar su versión del puchero flamenco inspirada en el ambiente de Jerez.
Por su parte, David Yarnoz destacó que la expansión internacional de la cocina española no implica renunciar a la identidad propia. “Seguimos manteniendo nuestra personalidad, nuestra cocina y nuestras raíces”, afirmó el chef, quien también dirige restaurantes en Taiwán. Los cocineros coincidieron en señalar la influencia que la gastronomía japonesa ha tenido en su formación y visión culinaria.
García recordó una enseñanza recibida de un chef japonés: “En España un plato está acabado cuando no sabéis qué más ponerle, y en Japón un plato está acabado cuando no sabemos qué más quitarle”.
Nacho Manzano aseguró que existen puntos de encuentro entre ambas culturas gastronómicas. “Creo que somos un poquito japoneses aún siendo asturianos a la hora de pensar”, señaló el chef, quien destacó valores compartidos como el respeto al producto, la autenticidad y la limpieza en la elaboración de los platos.
En la misma línea, Benito Gómez afirmó que la internacional cocina japonesa representa una fuente constante de inspiración por su “delicadeza y tratamiento” de los alimentos.
De un vistazo
Raíces firmes
Los chefs españoles destacaron que la expansión internacional de su cocina no significa perder identidad. Mantienen tradiciones, productos y formas de cocinar ligadas a su origen.
Puente cultural
España y Japón comparten valores gastronómicos como el respeto por los ingredientes, la búsqueda de autenticidad y la importancia de cuidar cada detalle de la cocina.
