PARÍS (EFE).— La Plaza de las Victorias, cercana al Palacio Real, el Louvre y la Ópera Garnier, podría perfectamente renombrarse esta semana, en la que se están presentando las colecciones masculinas de moda para la primavera-verano de 2027, como la plaza Kenzo.
En ella, diferentes espacios han sido tomados por la firma de moda, en el marco del 50o. aniversario de su implantación en este enclave.
Además de presentar en uno de los edificios la nueva colección, en la que se combinan propuestas para hombre y mujer, sus creadores dan a conocer en una tienda efímera la moda para el próximo invierno.
En la plaza también hay lugar para un café Kenzo, una tienda de alimentación y revistas japonesas e incluso un florista, que elabora ramos con los colores favoritos de Kenzo Takada, el fundador de la marca y fallecido en 2020. Todo esto durará hasta el próximo domingo.
La colección para el verano 2027, obra de Nigo, continúa por una línea en la que los estampados florales no faltan, tampoco las rayas y los motivos de pata de gallo.
Con el deseo de festejar el medio siglo de la llegada de Kenzo a la plaza, se propone vestir un conjunto de camisa, pantalones y pañuelo, acompañado de un bolso con forma de cojín que reproduce una ilustración de ese mismo lugar, de la década de 1970, de lo más colorida.
La mezclilla es uno de los materiales empleados, como también el algodón, la seda y la lana.
Acne Studios, por su parte, optó por el formato de presentación en lugar de un desfile para dar a conocer sus novedades masculinas.
Bajo la dirección de Jonny Johansson, se sigue apostando por ropa cotidiana y básicos, como el pantalón vaquero, aunque hay lugar asimismo para propuestas más disruptivas y aire artístico.
También ayer, por la mañana, Jonathan Anderson develó sus creaciones masculinas para Dior.
Su desfile estaba previsto para comenzar a las 2:30 de la tarde, pero fue adelantado para las 9 a.m. a fin de evitar las altísimas temperaturas que asfixian en estos días a la capital francesa.
En su tercera colección para hombre en Dior, que se exhibió en los jardines del museo Nissim de Camondo, se vieron trajes, algunos de ellos de cuadros; pantalones largos y bermudas, así como brillos, estos queriendo transmitir una idea de un vestuario festivo.
Se trató de una mezcla de elegancia y caos, con inspiración en las calles y los ricos archivos de Dior, y de siluetas en las que no han faltado la deconstrucción y los tonos sobrios.
De un vistazo
Adiós
El francés Julien Dossena informó ayer que dejará la dirección creativa de Rabanne tras 13 años en el cargo.
Desafío
Rabanne aseguró que Dossena ha sido “el arquitecto de un capítulo memorable” de la firma al desafiar las convenciones y reinventar iconos.














