Leonel Soto ejemplificó cada consejo con guitarra y voz propias
Leonel Soto ejemplificó cada consejo con guitarra y voz propias

Con un estilo ameno, cercano e intuitivo, el cantante y compositor mexicano Leonel Soto impartió la clase maestra “La canción artesanal”, en el Palacio de la Música, como parte de las actividades por el octavo aniversario del Centro Nacional de la Música Mexicana, celebración que se ha desarrollado durante junio.

El creador originario de Los Mochis, Sinaloa, fue invitado para compartir su experiencia en el proceso de composición con personas interesadas en desarrollar sus propias canciones.

La sesión se llevó al cabo ayer por la mañana, en el auditorio del recinto, ante un público que siguió con atención cada una de las explicaciones y ejemplos del compositor.

Al comenzar el encuentro, Leonel Soto expresó su deseo de que las herramientas que compartiría fueran de utilidad para los asistentes. Como apertura interpretó una canción de su autoría y, en tono de broma, declaró que esperaba que nadie de los asistentes abandonara la sala al escucharla pensando: “Eso voy a componer”.

La clase estuvo dividida en dos partes: la composición musical y la escritura de la letra.

En el apartado musical, explicó que lo más importante es interiorizar el conocimiento para después utilizarlo a favor del proceso creativo.

Con guitarra en mano ejemplificó el método que sigue para componer y compartió diversas herramientas para desarrollar una canción.

Habló sobre las escalas musicales y señaló que, aunque todas parten de una misma base, la diferencia radica en la creatividad del compositor. Reveló que suele utilizar con frecuencia la novena añadida, recurso que, dijo, aporta una sonoridad distinta a los acordes.

“Si añades la novena a cualquier acorde le da otra onda”, expresó al explicar una de las técnicas que emplea habitualmente.

También mostró cómo recorrer nota por nota una escala y explicó que la cuarta genera la sensación de que la canción aún no concluye, aunque es posible modificar ese efecto desplazándose hacia notas superiores o inferiores.

Invitó a los asistentes a explorar todas las posibilidades de las escalas, especialmente cuando se enfrentan a un bloqueo creativo y no encuentran la forma de continuar una composición.

Otra de las herramientas abordadas fue el empleo de acordes mayores y menores, capaces de transmitir sensaciones de brillantez o de tristeza, además del uso de los bemoles.

Explicó que intercambiar acordes mayores por menores puede generar un efecto distinto, incluso más exótico, que en ocasiones beneficia al sentido de la letra.

Asimismo, animó a experimentar sin temor, romper los esquemas habituales y ampliar el horizonte armónico durante el proceso creativo.

Subrayó que no existe motivo para escribir siempre en una misma tonalidad, pues una composición puede trasladarse a diferentes escalas de acuerdo con el registro vocal, lo que permite obtener resultados distintos y evitar que todas las canciones suenen iguales.

También habló sobre los acordes abiertos y la posibilidad de recorrer una nota utilizando cuerdas al aire. Aunque aclaró que este recurso no siempre funciona, señaló que con frecuencia permite descubrir nuevos colores y matices armónicos.

“Si su conocimiento es básico, sigan su intuición”, recomendó.

Durante la sesión abordó igualmente el tema del scat o voicing, consistente en cantar lo mismo que se interpreta con el instrumento y distribuir los acordes de manera que resulten más interesantes.

“Que el estudio o la preparación no los limite; alimenten esa intuición. Que lo académico no les estorbe ni los absorba”, aconsejó.

En la segunda parte de la clase se centró en el trabajo de la letra. Expresó su admiración por los cantautores que respetan la acentuación natural de las palabras y consideró que una de las reglas fundamentales de la composición consiste precisamente en conservar la acentuación prosódica.

Como alternativas para resolver este aspecto, explicó que es posible modificar el fraseo, expresar una misma idea de otra manera o incluso cambiar la melodía, aunque consideró que esta última opción suele ser la menos conveniente.

Indicó que cuando una canción respeta correctamente la acentuación de las palabras demuestra que el compositor invirtió más trabajo en el texto para evitar errores que resultan extraños al interpretarse.

“Las limitantes te pueden ayudar a descubrir cosas de ti que no sabías”, afirmó.

Cada consejo fue acompañado por ejemplos interpretados con su guitarra y su voz, a partir de varias de sus composiciones, lo que permitió a los asistentes conocer de cerca su proceso creativo y disfrutar también de una muestra de su música y talento.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo

Temáticas

Sobre la elección de los temas, el cantante y compositor Leonel Soto dijo en la clase maestra que no importa si se trata de asuntos ampliamente abordados, como el amor, siempre que el autor aporte una visión propia. “Den su visión, busquen las cosas suyas y plásmenlas”.

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