La verdad entre perros y gatos es que unos somos perros y otros somos gatos.
No hay más.
Después de una discusión marital, de esas que tienen muchos matrimonios en el día a día, Tati me comentó que hubo una parte donde fui muy pasivo-agresivo con un comentario.
Le quise explicar que, de todas las frases que me vinieron a la mente, esa había sido la menos hiriente. La que salió después de 43 años de terapia, libros, meditación, dejar el azúcar —como dicen las redes sociales— y contar hasta diez, como nos enseñaban de niños en la televisión.(Es sarcasmo… pero sí le dedico para trabajar mi neurosis).
Había logrado no decir el noventa por ciento de los pensamientos agresivos que llegaron a mi cabeza durante una discusión .
Y aun así la lastimé.
La escuché decirme:
—Cuando discutamos… no me agredas con lo que más me duele.
Y me salió contestarle con honestidad:
—Sé que quieres que te diga que no volverá a pasar… pero no puedo prometerte eso. Sería mentirte. Lo que sí puedo prometerte es seguir trabajando para discutir menos, engancharme menos y administrar mejor mis emociones.
Ahí entendí algo.
¿Por qué esperamos escuchar algo bonito de alguien que está peleando?
Si una persona está enojada, probablemente hablará desde su enojo.
Lo que debemos aprender no es a justificarlo, sino a reconocerlo.
Porque una cosa es saber que lo correcto sería responder con un “perdón”, un “gracias”, un “te amo”… o incluso quedarse callado.
Y otra muy distinta es tener la capacidad de hacerlo cuando el ego ya tomó el volante.
Darnos cuenta siempre es el primer paso.
Después viene aceptar lo que somos.
Y solo entonces empezar a repetirnos quién queremos llegar a ser.
Yo sigo aprendiendo.
Me engancho.
Me equivoco.
Me disculpo.
Y vuelvo a empezar.
Mi nombre es Alejandro Granja Peniche y mi intención no es enseñarte cómo pelear.
Es compartirte que incluso cuando uno quiere la paz, sigue habiendo un perro y un gato viviendo dentro de uno.
Y aprender a llevarse bien con ellos… también es parte del trabajo.
En mis redes te comparto la extensión de esta reflexión.

