MIAMI (EFE).— La NASA afirmó ayer que el impacto de los restos de un cohete de SpaceX contra la Luna tiene precedentes y recordó que la propia agencia realizó en el pasado pruebas similares, con lo que restó importancia a la colisión, ocurrida en la madrugada de ayer.
En un vídeo publicado en X, calificó el hecho como un evento seguro y sin riesgo para la Tierra ni las misiones que operan en la Luna.
Se trató de la etapa superior de un cohete que fue lanzado en 2025 y permitió desplegar el módulo de aterrizaje Blue Ghost One de la empresa estadounidense Firefly Aerospace, como parte de la iniciativa CLPS (Commercial Lunar Payload Services) de la NASA, un programa de servicios comerciales para transportar cargas científicas y tecnológicas a la superficie lunar.
Según explicó la agencia, el impacto se produjo por una combinación de actividad solar y fuerzas gravitacionales que modificaron la trayectoria del objeto.
“La NASA no planeó deliberadamente que esta etapa superior impactara contra la Luna”, explicó una portavoz de la agencia en el vídeo, que aseguró que este tipo de eliminación de equipo es una práctica aceptada.
“Esto es en realidad un método técnicamente aceptado y seguro para deshacerse de equipos en órbita lunar baja”, indicó.
La agencia añadió que algunos operadores de misiones eligen terminarlas haciendo que sus equipos impacten contra la superficie lunar porque “es una estrategia predecible y rastreable para la eliminación de hardware al final de su vida útil”.
“Los científicos están ansiosos por estudiar este evento de impacto, ya que puede ayudarnos a comprender mejor cómo rastrear cosas como esta en el futuro”.
La NASA agregó que la Luna funciona como un “laboratorio natural para estudiar procesos que ocurren en todo el sistema solar”, debido a que carece de atmósfera y su superficie permanece estable durante largos períodos.
El estudio de este tipo de impactos permite a los científicos analizar la formación de cráteres, un fenómeno que ocurre en distintos cuerpos del sistema solar.
“Al hacer impactar un objeto de tamaño conocido a una velocidad conocida contra la superficie lunar, esto puede ayudar a los científicos a comprender el proceso de formación de cráteres por impacto y qué tipo de cráter resulta de un impacto de ese tamaño”.
Astronautas de la misión Artemis II observaron este año durante su sobrevuelo lunar varios fenómenos de impacto; entre ellos, destellos de impactos activos o cráteres formándose en la superficie lunar, durante las horas que duró su sobrevuelo.
De un vistazo
Impaco con antecedentes
La NASA recordó que antes ha realizado choques de objetos con la Luna para obtener información, por eso minimizó la más reciente colisión.
Choque sin intención
El resto del cohete llegó a la Luna por cambios durante el viaje y no porque alguien buscara provocarlo.
Génesis
Se trata de un desecho de una misión de Firefly Aerospace y la japonesa Ispace que despegó el 15 de enero de 2025 y adoptó una trayectoria hacia la Luna.
