• El rector del Seminario Conciliar, padre Ricardo Atoche Enseñat, presenta el informe de actividades, ayer
  • Cuatro aspectos del informe del período 2025-2026 y de la posterior misa de apertura del actual ciclo, ayer en el Aula Magna del Seminario Conciliar, en Itzimná

Con un mensaje vocacional de agradecimiento y una invitación a “remar mar adentro”, echar las redes y convertirse en amigos de la casa formadora, el presbítero Ricardo Atoche Enseñat, rector del Seminario Conciliar de Yucatán, rindió ayer el informe correspondiente al curso 2025-2026.

Ante autoridades eclesiásticas, sacerdotes, estudiantes y colaboradores de la institución reunidos en el Aula Magna, el rector dio a conocer los resultados obtenidos en diversos ámbitos y destacó el aumento en el número de personas que han ingresado a la casa.

En ese sentido, dijo que el curso 2025-2026 lo comenzaron 66 jóvenes, mientras que el actual lo hicieron 84.

“Con alegría y gratitud les saludo a todos. Gracias por venir a ésta que es su casa, el Seminario”, expresó al inicio de la presentación.

El sacerdote agradeció la presencia del arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega; los obispos auxiliares Pedro Mena Díaz y Mario Medina Balam, e integrantes del equipo formador, sacerdotes, Madres Oblatas, estudiantes y amigos de la institución. “Quisiera que mis palabras trajeran hoy una luz de esperanza en nuestra diócesis y, sobre todo, encendieran en nuestros corazones el anhelo de construir juntos la obra que Dios ya ha comenzado a edificar entre nosotros”, manifestó.

Recordó que asumió la rectoría en medio de una severa crisis vocacional que, consideró, refleja una crisis de fe más profunda en la sociedad. Esta situación no afecta únicamente a las vocaciones sacerdotales, sino también a la vida religiosa y a quienes ya no contemplan el matrimonio por la Iglesia.

A pesar de ese panorama, llamó a observar la realidad con fe y confianza. Comparó las dificultades que afronta la Iglesia con una barca zarandeada por una tormenta, que en este caso equivale a problemas económicos, difamaciones, calumnias, vejez y las enfermedades de sacerdotes mayores.

“No niego la tormenta, la estoy viendo y, créanme, yo mismo la experimento en mi propia salud. Pero regreso mi mirada a Jesús, que permanece en paz en medio de nuestros miedos”, expresó.

El rector retomó la imagen de remar mar adentro y echar las redes para referirse a los resultados obtenidos por el Seminario.

Una fe que crece

Recordó que hace tres años inició su gestión con un seminarista en la etapa teológica y 49 jóvenes en todo el Seminario. Tiempo después, el número de ingresos comenzó a aumentar.

“El año pasado iniciamos el curso con 66 muchachos y hoy contamos con 84”, indicó.

Explicó que este crecimiento se debe principalmente al programa Seminaristas en Familia. No obstante, aclaró que las cifras no deben entenderse como la solución a la crisis de fe, pues detrás de ellas existen historias de jóvenes que buscan responder a una inquietud vocacional.

“Los números no representan la grandeza escondida detrás de ellos. Si conocemos el corazón de estos jóvenes podemos ver algo más allá de las estadísticas”, afirmó. Para el rector, este crecimiento representa una señal de esperanza y una oportunidad para encontrar nuevas formas de promover las vocaciones sacerdotales.

Al recordar que continúan las celebraciones por los 275o. años de la fundación del Seminario, invitó a contemplar la historia de los jóvenes que durante ese tiempo han buscado responder al llamado al sacerdocio.

También destacó el trabajo de las personas que han acompañado a los estudiantes a lo largo de los años. Comparó a los jóvenes en formación con la punta de un iceberg, pues detrás de ellos existe una amplia red de personas cuyo trabajo no siempre es visible.

En materia económica, el padre Atoche Enseñat señaló que el Seminario se sostiene gracias a las personas que contribuyen con donativos, oración y cercanía.

Durante el ciclo escolar pasado recibieron 14.350,590 pesos en donativos, mientras que los egresos ascendieron a 15.031,549 pesos, lo que representó un déficit de 680,959 pesos.

Ante esta situación, buscarán administrar mejor los recursos y encontrar nuevas opciones para atender las necesidades económicas. Entre los proyectos mencionó la instalación de la segunda etapa de paneles solares.

También abordó las distintas etapas de formación y las actividades realizadas, que ilustró con fotografías.

Se refirió a la Preparatoria Yucatán, donde cursan el bachillerato alumnos del Seminario Menor “San Felipe de Jesús” junto con otros estudiantes, hombres y mujeres.

Este año la preparatoria se enfrenta a una disminución importante en su matrícula, por lo que se destinan recursos y esfuerzos a su promoción y posicionamiento. El rector destacó los resultados del primer ciclo del programa Seminaristas en Familia. De los ocho jóvenes que ingresaron en el curso anterior, siete pasaron al Seminario Menor.

Este año comenzaron el programa 26 nuevos Seminaristas en Familia, en su mayoría acólitos que aceptaron recibir acompañamiento del Seminario para discernir sus inquietudes vocacionales. Añadió que se busca replicar esta experiencia en otras zonas de Yucatán.

En la dimensión humana de la formación, explicó que trabajaron en el fortalecimiento de su identidad como discípulos de Jesús y en la configuración de su vida como Jesús Buen Pastor.

También realizaron itinerarios comunitarios fuera del Seminario para favorecer la confianza y fraternidad entre formadores y seminaristas.

En la dimensión espiritual llevaron al cabo una semana de ejercicios espirituales y, en enero, una experiencia de vida monástica.

En el ámbito pastoral, los seminaristas participaron en apostolados de fin de semana y en las misiones de Cuaresma y Semana Santa, entre otras actividades.

El padre Atoche Enseñat dedicó la parte final de su informe a agradecer a las personas que colaboran desde diferentes ámbitos con el Seminario Conciliar, entre ellas las Madres Oblatas, e invitó a participar en el programa Amigos del Seminario, sumarse a los turnos de oración en la capilla de adoración perpetua, orar por la institución y apoyarla.

“Dios nos sostiene con su mano providente al enviarnos amigos que, animados por su fe en Jesucristo y con la esperanza de tener más sacerdotes, han acompañado con cariño la vocación de muchos jóvenes en nuestro Seminario”, expresó.

Añadió que su intención no era únicamente mostrar el alcance del trabajo realizado, sino invitar a más personas a sumarse a la labor del Seminario. En la mesa principal estuvieron también la madre María Esther Pinto Canul, superiora de las Oblatas de Jesús Sacerdote en Yucatán, y la maestra Luisa Esther Pérez Hernández, directora de la Preparatoria Yucatán.

Después del informe, el Arzobispo presidió la misa de invocación del Espíritu Santo, que incluyó la oración del profesor. Tanto la presentación del informe como la celebración eucarística se realizan al inicio del curso escolar en el Seminario Conciliar.—Claudia Sierra Medina

De un vistazo

Aumentan los seminaristas

El Seminario Conciliar pasó de 66 jóvenes al inicio del curso anterior a 84 este año, según informó el padre rector Ricardo Atoche Enseñat.

Impulso de vocaciones

El programa Seminaristas en Familia comenzó sus actividades de este ciclo con 26 jóvenes, que reciben acompañamiento para conocer y definir su inquietud vocacional.

Déficit económico

La casa formadora recibió 14.350,590 pesos en donativos, pero sus gastos superaron los 15 millones durante el pasado ciclo académico.

Larga historia

El Seminario continúa celebrando sus 275 años de fundación y recuerda con afecto a quienes han acompañado la preparación de los futuros sacerdotes yucatecos.

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