La presencia de la arquitectura en el ámbito religioso, en iglesias, conventos y esculturas que se fusionan con los edificios, así como la riqueza de los retablos y las pinturas que adornan los recintos espirituales se pusieron de manifiesto en la presentación del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” en el marco del V Congreso Internacional de Arquitectura de la Universidad Anáhuac Mayab.
Ante alumnos de la Facultad de Arquitectura de la institución, expertos en arquitectura y arqueología que colaboraron con el proyecto de Grupo Megamedia expusieron parte del contenido que se puede consultar en un libro, fotografías y vídeos, vinculados con el área en la que se están formando.
Carlos Cámara Gutiérrez, coordinador editorial del proyecto “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”, agradeció la invitación a participar en el citado congreso y recordó que la obra, realizada por Diario de Yucatán con motivo de sus 100 años, reúne un centenar de joyas sacras, cada una de las cuales ofrece un valioso caudal de historia, arquitectura, cultura y espiritualidad que motiva a explorar creaciones llenas de significados profundos.
Patrimonio religioso
“Es una obra multiplataforma dedicada a identificar, conocer, difundir y preservar las creaciones arquitectónicas, escultóricas, pictóricas y de orfebrería que conforman el rico patrimonio religioso de esta región. Este compendio destaca valiosas piezas artísticas, muchas de ellas olvidadas o en estado de abandono, que nos acercan a lo divino por su singularidad y significado”.
Para seleccionar las cien piezas se convocó a un equipo de especialistas en arte sacro, que consensuaron la lista de joyas patrimoniales que merecían ser apreciadas. La iniciativa se conforma con edificios y piezas de Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
“La obra tiene un enfoque ilustrativo y busca divulgar el acervo histórico, cultural y religioso de estas joyas, categorizadas en seis grupos: arquitectura; esculturas en madera o piedra; cuadros y pinturas; objetos litúrgicos; tesoros religiosos de Quintana Roo, y gemas religiosas de Campeche”, precisó Cámara Gutiérrez.
Estilos arquitectónicos de iglesis y capillas
Tras compartir la síntesis del proyecto, cedió la palabra a los invitados. El primero fue el maestro en Arquitectura Héctor Durán Castillo, académico universitario, investigador del patrimonio histórico y cultural de la Península, y autor de textos introductorios sobre la Catedral de Mérida y edificaciones de órdenes religiosas.
Habló sobre las formas constructivas y los estilos arquitectónicos de la Catedral de Mérida, algunos conjuntos conventuales, iglesias y capillas abiertas de Yucatán y Quintana Roo.
Precisó que, de las 100 joyas de arte sacro de la península de Yucatán seleccionadas para el proyecto, una tercera parte corresponde a creaciones arquitectónicas. Afirmó que esto se debe a que la arquitectura tiene la propiedad de ser un arte en sí mismo, pero también de servir como soporte de las demás expresiones estéticas.
“En su espacialidad interior y exterior conviven la pintura, la escultura y la música. También representa un lugar donde se manifiesta la identidad colectiva a través de rituales, festividades y celebraciones, en este caso litúrgicas”.
Construidas durante la época colonial
Indicó que todas las joyas elegidas fueron construidas durante la época colonial, lo cual no es una coincidencia, ya que tales edificaciones son capaces de transportarnos, a través de sus espacios y su materialidad, a uno de los períodos más importantes de la historia, no solo de Yucatán o de México, sino del mundo.
“Los conventos, las catedrales, las parroquias, las capillas, las ermitas y demás tipos de recintos religiosos nos invitan a recorrerlos, leerlos e imaginar tiempos remotos, cuando la dominación militar y la nueva fe buscaron imponer sus formas sobre estructuras sociales preexistentes y milenarias”.
Habló de la transición del culto prehispánico al católico: de los templos de tipo piramidal, donde se adoraba a los dioses de la naturaleza alrededor de su axis mundi y el rito se realizaba en el exterior, a los santuarios de tipo basilical, que representan de manera abstracta el paraíso celestial y en cuyo interior se lleva al cabo la adoración.
Esto dio pie a que hablara de las capillas abiertas, sus características y los sitios donde aún se pueden ver. Varias de ellas están clasificadas como joyas en el proyecto multiplataforma, como las de San Miguel Arcángel, en Maní, y de Oxkutzcab.
También se refirió al poder y la imposición, aspectos que se observan en la arquitectura. Por ejemplo, numerosas edificaciones, como conventos, iglesias y capillas, están asentadas sobre antiguos adoratorios prehispánicos, es decir, pirámides que fueron desmanteladas para construir templos cristianos en su lugar, reutilizando los materiales originales. Esto explica su elevación y su dominio sobre el paisaje. Un ejemplo es el convento de San Antonio de Padua, en Izamal, construido sobre los restos de la colosal estructura del Popol Chah, así como el templo parroquial de Santa Elena.
De igual manera, abordó las influencias culturales y el sincretismo. Como parte de este tema, señaló que se pueden admirar diferentes estilos arquitectónicos provenientes de la tradición europea de la época, mezclados con técnicas y expresiones mayas.
En sus volúmenes solemnes y monumentales existen influencias de corrientes como el románico, el gótico, el Renacimiento y el mudéjar, herencia del islam traído desde España. Se requirió de la pericia de los constructores nativos, quienes adaptaron la arquitectura europea a nuestra región y plasmaron sus formas expresivas.
Catedral de Mérida, joya número uno
“La Catedral de Mérida, joya número uno, es imponente y tiene una aparente sencillez decorativa, pero una gran complejidad constructiva. En su estructura combina la tradición romana y la gótica, lo que hace que sus bóvedas sean únicas en todo el mundo”.
Enseguida tocó el turno al doctor en Arquitectura Cuauhtémoc Fernando Garcés Fierros, restaurador, especialista en arte sacro y académico, quien compartió su trabajo sobre los retablos de las iglesias de Yucatán.
Antes de entrar en materia, dijo a los jóvenes que, como yucatecos y mexicanos, es muy importante conocer el patrimonio, pues conocer las raíces, la cultura y su contexto es esencial para crear una arquitectura verdaderamente yucateca, sustentada en el entendimiento de la conceptualización arquitectónica y artística desarrollada durante el período virreinal. Añadió que también existen ejemplos extraordinarios de los siglos XIX y XX.
Apuntó que el proyecto de Diario de Yucatán está bastante completo y reúne los elementos más significativos de estas tierras. Además, cuenta con una Guía turística, ejemplar complementario del libro principal, en el que se describen posibles rutas y la manera de visitar todas estas “verdaderas joyas que existen aquí, en este bello Estado y en Quintana Roo y Campeche”.
Resaltó que la arquitectura y el arte desarrollados en Yucatán son muy distintos de los del resto del país.
“Son muy auténticos, muy profundos y tienen una esencia verdaderamente increíble, adaptada a toda esta cosmogonía que se vivió y se desarrolló aquí, a esta forma de ver el mundo y entender el universo, igualmente conectada con el clima que tenemos, el contexto cultural, la fauna, la flora que nos rodea y la comida que tenemos”.
Garcés Fierros contó que recorrió los pueblos de la Península para elaborar un catálogo de los retablos existentes en la región. Primero encontró, en los inventarios del Archivo General de la Arquidiócesis de Yucatán, registros de más de 1,000 retablos en las iglesias del Estado. Al concluir su recorrido, supo que de esos mil retablos solo quedaban poco más de 200.
Habló sobre algunos de los más importantes que aún se conservan y que forman parte del proyecto “100 joyas”. Estas obras permiten reconstruir la historia y narrar la evolución y el desarrollo del arte sacro, así como la manera en que se manifestó a través de las manos yucatecas a lo largo de tres siglos.
Mencionó retablos de las iglesias de Maní, Uayma y Dzidzantún, entre otras localidades, así como algunas pinturas murales que fueron halladas y rescatadas.
Mostró cómo era el retablo que se propuso instalar en la Catedral de Mérida después de que el original fuera consumido por el fuego durante el gobierno de Salvador Alvarado. Finalmente, el proyecto no se concretó, pues se decidió colocar el Cristo de la Unidad, considerado el más grande dentro de una catedral.
Gemas religiosas de San Francisco de Campeche
Luego tocó el turno al arqueólogo Luis Millet Cámara, investigador del INAH Yucatán, quien ofreció detalles sobre las cinco gemas religiosas de San Francisco de Campeche, así como sobre las imágenes y esculturas más emblemáticas incluidas en el compendio.
Manifestó que su trabajo en el proyecto consistió básicamente en seleccionar y estudiar las obras relacionadas con Campeche, así como las de dos personajes muy importantes del siglo XVIII, quienes dejaron su legado en la península de Yucatán.
Se refería al arquitecto Serbian, quien llegó de Cádiz a finales del siglo XVIII y durante más de 30 años desarrolló una parte importante de la arquitectura de influencia mudéjar, de carácter andaluz, en Yucatán. Este estilo se arraigó pronto y siguió siendo del gusto de quienes construían obras arquitectónicas durante muchos años.
El otro personaje fue el maestro escultor Ignacio Matos, mulato originario de Mérida, cuya obra se centró básicamente en la construcción de retablos. Uno de los que se le atribuyen y que aún se conserva es el de la iglesia de Maxcanú.
Dijo que el escultor también dejó una colección de púlpitos distribuidos en diferentes iglesias de Yucatán, que conforman un conjunto valioso del mobiliario religioso de finales del siglo XVIII y principios del XIX.
El arqueólogo brindó detalles sobre las joyas de Campeche que forman parte del centenar seleccionado para el proyecto, como la iglesia de San José, contigua al antiguo colegio de los jesuitas y construida a mediados del siglo XVIII; la imagen de la Purísima Concepción; el frontal de plata que recubre la parte delantera del altar de la iglesia dedicada a esta advocación; el Santo Sepulcro, un sarcófago con cristales que permiten admirar la imagen de Cristo sin vida, y el Cristo Negro en la iglesia de San Román.
Finalmente, hizo uso de la palabra el doctor en Arquitectura Pablo Chico Ponce de León, académico jubilado de la Facultad de Arquitectura de la Uady y experto en restauración de sitios monumentales, conservación arquitectónica urbana y arquitectura religiosa.
El especialista expresó que la Península es un joyero, un verdadero receptáculo de piezas de gran valor histórico que se pueden descubrir teniendo como guía el libro “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”.
De un vistazo
Proyecto multiplataforma
“100 Joyas del arte sacro de la península de Yucatán” es un proyecto multiplataforma que incluye una edición de lujo en inglés y español, un texto estándar y una guía turística bilingüe, así como un formato digital que se encuentra disponible para todo el público en yucatan.com.mx.
Datos relevantes
Cada cédula de las piezas ofrece una sinopsis con los datos más relevantes, un mapa de ubicación, el topónimo relacionado con el origen del nombre de la comunidad donde se encuentra la obra y un código QR que lleva al lector a un espacio más amplio con imágenes, videos y audios.
POR IRIS CEBALLOS ALVARADO



