El Palacio Cantón es uno de los edificios del Paseo de Montejo que mejor refleja la influencia de la arquitectura francesa en Mérida, destacó Mariana Nagore Ancona durante la conferencia “Influencia francesa en la arquitectura yucateca: Mérida y Yucatán entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX”, que ofreció ayer en la videosala del Centro Cultural Olimpo.
La maestra en Conservación del Patrimonio Arquitectónico y subdirectora de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Mérida recordó que el inmueble, que actualmente alberga al Museo de Antropología e Historia del INAH, fue encargado por el general Francisco Cantón Rosado.
Explicó que el diseño estuvo a cargo del arquitecto Enrico Deserti, mientras que el ingeniero Manuel G. Cantón Ramos fue responsable de su construcción.
La obra estuvo vinculada a la fortuna del general Cantón, lo que permitió incorporar materiales y objetos importados de Europa, entre ellos un ascensor, considerado un elemento de gran importancia para la época.
La especialista señaló que tanto la escala como la ubicación del edificio reflejaban la modernidad y prosperidad que la élite meridana buscaba proyectar.
Destacó que una de las particularidades del Palacio Cantón es su transformación de residencia privada a edificio público, lo que permite a los visitantes conocer sus espacios interiores y apreciar su riqueza arquitectónica. Asimismo, indicó que, al estar bajo el resguardo del INAH, el inmueble recibe trabajos de conservación y restauración que contribuyen a preservar sus características originales.
Sus elementos
Durante la conferencia, realizada como parte de la Semana Cultural Mérida, que conmemora 200 años de amistad entre México y Francia, Nagore Ancona explicó que el Palacio Cantón presenta un estilo ecléctico con elementos neoclásicos y del barroco francés.
Entre sus características sobresalen los mármoles, las balaustradas importadas de Europa, la ornamentación, los colores que evocan los palacetes franceses y las gárgolas utilizadas en el sistema de desagüe pluvial.
La arquitecta también presentó imágenes de otros inmuebles que reflejan la influencia francesa en Mérida, particularmente en las residencias del Paseo de Montejo, aunque señaló que este estilo también puede observarse en distintas zonas de la ciudad, haciendas y mausoleos del Cementerio General.
Explicó que esta influencia estuvo relacionada con los viajes que realizaban a Europa los hacendados y comerciantes yucatecos, quienes, debido a las condiciones de transporte de la época, tenían mayores facilidades para trasladarse en barco al continente europeo que al centro de México.
A su regreso, algunos buscaban reproducir en sus residencias los estilos arquitectónicos que habían conocido. En ciertos casos contrataban arquitectos extranjeros y, en otros, traían los planos para desarrollar sus construcciones.
Sin embargo, Nagore Ancona precisó que la arquitectura de influencia europea tuvo que adaptarse a las condiciones de Yucatán, en un proceso que describió como una tropicalización de los estilos.
Aunque se importaban planos y diversos materiales, las obras también requerían mano de obra local y el aprovechamiento de recursos de la región, como piedra caliza, cal, sascab y madera.
Esta combinación permitió desarrollar una arquitectura con características propias, en la que convivían elementos europeos con materiales y técnicas constructivas locales.
Entre los productos que llegaban del extranjero mencionó ladrillos, tejas, cristales y herrajes, utilizados para complementar los acabados y detalles ornamentales de los edificios.
Para contextualizar esta influencia, la especialista recordó que, durante los preparativos para conmemorar el centenario de la independencia de México, entre 1900 y 1910, el presidente Porfirio Díaz y su ministro de Hacienda, José Yves Limantour, impulsaron numerosas obras monumentales en la Ciudad de México, algunas de ellas encargadas a arquitectos franceses e italianos.
También se refirió a los inmigrantes procedentes de Barcelonnette, Francia, quienes llegaron a México entre mediados del siglo XIX y principios del XX y contribuyeron a transformar el comercio mediante la apertura y renovación de establecimientos al estilo francés.
Estos comerciantes fundaron cadenas comerciales, tiendas departamentales y negocios dedicados a la venta de telas, ropa y abarrotes en ciudades como México, Puebla, Guadalajara y San Luis Potosí.
En el caso de Yucatán, entre 1876 y 1910 la economía tuvo un desarrollo particular debido al auge de la producción y exportación de henequén, actividad que enriqueció a un grupo reducido de hacendados y comerciantes.
Esta prosperidad impulsó la expansión de Mérida, fortaleció los vínculos de la Península con los mercados internacionales y estuvo acompañada por el desplazamiento de la actividad portuaria de Sisal hacia Progreso.
La modernización urbana y arquitectónica reflejó tanto la riqueza alcanzada por ciertos sectores como las profundas diferencias sociales de la época.
En ese contexto, Mérida buscó proyectar su prosperidad mediante la construcción de avenidas, edificios y residencias inspirados en estilos arquitectónicos internacionales.
Durante su exposición, Nagore Ancona explicó algunos de los elementos que permiten identificar la influencia francesa en las construcciones, como ménsulas, frisos, balaustradas, cariátides —figuras humanas utilizadas como elementos arquitectónicos—, gárgolas y remates ornamentales.
A través de imágenes y ejemplos de edificios representativos, la arquitecta mostró cómo las influencias francesas e italianas dejaron huella en el paisaje urbano de Mérida y en otras construcciones de Yucatán.Finalmente, destacó la importancia de reconocer estos elementos y comprender su contexto histórico para contribuir a la conservación y preservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.— Claudia Sierra Medina
De un vistazo
Riqueza del henequén
La producción y venta de henequén enriqueció a hacendados y comerciantes, quienes construyeron grandes residencias inspiradas en estilos europeos.
Patrimonio para conservar
La arquitecta Mariana Nagore destacó la importancia de conocer y proteger los edificios históricos que muestran la influencia europea en Yucatán.
Huellas en Mérida
La influencia francesa permanece en casas del Paseo de Montejo, antiguas haciendas y tumbas del Cementerio General de la ciudad.
