La muerte y el tránsito hacia el más allá se exploran mediante el movimiento en “Caronte”, montaje de danza-teatro inspirado en el canto III de “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri, que lleva a escena una temática poco abordada en la danza.
Se presentará pasado mañana viernes en Valladolid, el sábado 7 de noviembre en Hunucmá y el 28 de noviembre en Mérida, con entrada libre en las tres funciones.
Selene Medina, creadora de la propuesta, explica que la pieza fue seleccionada por la Coordinación Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), lo que permitió desarrollar el proyecto iniciado el año pasado con un trabajo en proceso presentado en el Festival Siniestra.
La puesta en escena, que originalmente tenía una duración de 25 minutos, se presentó nuevamente en febrero pasado. Posteriormente, al ser seleccionada en la convocatoria Saberes Danzados de la Coordinación Nacional de Danza, fue posible completar su producción y convertirla en una obra de formato largo.
La nueva versión tiene una duración de 45 minutos e incorpora una producción escenográfica y un diseño sonoro completos.
La primera función será este viernes, a las 6 p.m., en el teatro “José María Iturralde” de Valladolid.
Sobre el contenido, Selene Medina explica que la propuesta se inspira en el canto III de “La Divina Comedia” que presenta a Caronte, personaje mitológico encargado de recibir y transportar en su barca a las almas de los muertos a través del inframundo, a cambio de un pago.
“Se supone que al morir hay que dejarle a las personas unas monedas sobre los ojos o en la boca, dependiendo de la versión que se lea, y esas monedas son el pago que recibirá Caronte al recibir esa alma”, señala.
A partir de esta historia, el montaje sigue a un personaje que fallece y atraviesa distintas etapas durante su tránsito hacia el destino final.
“Pasa por varias etapas donde aún está reconociendo este nuevo lugar al que llega, donde se da cuenta que ya no va a volver a la vida, de la resistencia que hay hacia la muerte y al mismo tiempo tiene un sentimiento de amor-odio a este lugar porque también encuentra paz, pero al mismo tiempo está dejando todo lo que ya vivió”, explica.
La creadora clasifica la pieza como danza-teatro debido a que posee una línea dramatúrgica y desarrolla una historia sin recurrir a la palabra. Toda la narración se construye mediante el cuerpo, el movimiento y la danza.
En el montaje participan cinco artistas: Darío Herrera interpreta a Caronte; Ericka Pérez, Bertha Matos y Selene Medina representan a tres almas que ya se encuentran en el más allá, mientras que Erika Acevedo encarna a la mujer que muere.
La coreografía incluye solos, duetos y escenas colectivas en las que intervienen todos los intérpretes.
Respecto a la escenografía, Medina explica que se propone una instalación de telas de diferentes texturas y colores para recrear un espacio semejante a una cueva.
Para conseguir esa atmósfera, los teatros serán despojados de sus elementos escénicos habituales, como telones y piernas, de manera que únicamente permanezcan las telas que forman parte de la instalación.
La creadora destaca que las tres presentaciones de “Caronte” serán gratuitas y que la obra está recomendada para espectadores a partir de los 11 años.
Después de su estreno en Valladolid, el montaje llegará el 7 de noviembre al Foro Independiente Yolisma de Hunucmá, a las 7 p.m., y la última función será el 28 de noviembre, a las 8 p.m., en el Teatro Daniel Ayala Pérez.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Respaldo
El proyecto de “Caronte” es apoyado por el Programa Red Nacional de Saberes Corporales mediante la Convocatoria Nacional de Danza Saberes Danzados 2026 del Inbal, en colaboración con la Secretaría de la Cultura y las Artes y el Ayuntamiento de Hunucmá.
