• La tradición del Día de Muertos recomienda no colocar en el altar fotos ni los alimentos favoritos de un finado si aún no se cumple el año de su deceso, como tampoco preparar el mucbilpollo en la casa, pues su cocción es similar a un entierro. A la izquierda, altar en la muestra estatal de 2025 en la Plaza Grande. Sobre estas líneas, Darío Sel Chin y Eulogio Sel Chalé preparan el horno en la tierra para cocinar el pib en su casa de Eknakán

En los días en que se recuerda a los finados, la tradición y la cultura popular marcan ciertas prohibiciones que hay que cumplir y que en la actualidad continúan arraigadas entre los devotos, sobre todo en municipios.

¿Qué dicta la tradición que no debe hacerse? ¿Qué se hace como protección o para complacer a los difuntos?

De esto habla el antropólogo Indalecio Cardeña Vázquez, quien señala que muchas costumbres y dichos han pasado de generación en generación, y algunos de ellos aconsejan evitar cosas en las fechas en que los difuntos visitan a los vivos.

Procesión de las ánimas

Uno de ellos dice que no se debe estar fuera de la casa en la noche del 31 de octubre, menos a la medianoche, porque a esa hora están llegando las ánimas que vienen en procesión, vestidas de blanco y cada una portando una vela en las manos.

El riesgo de ver la procesión de ánimas es que una de ellas se podría acercar y entregar su vela, que al día siguiente se habrá transformado en hueso humano, lo que causaría a la persona una grave enfermedad que le conduciría a la muerte.

Otra prohibición es la de incluir la fotografía de un difunto, como también su comida favorita, en una mesa de ofrendas si no ha cumplido un año de fallecido. Esta costumbre se debe a la creencia de que el ánima podría ver su imagen en el altar y así darse cuenta de que está muerta, por lo que se asustaría, se iría y se perdería. En el primer año del deceso el ánima no se va con las demás, sino que está todavía en tránsito.

Esto se relaciona con otra prohibición sobre el tiempo del fallecimiento: no se debe preparar el mucbilpollo en la casa cuando el finado es un familiar cercano.

Hay varias razones detrás de esta recomendación: algunos dicen que porque hacerlo puede hacer explotar el cráneo del fallecido; otros afirman que el pib queda malo o no se cuece, y algunos más aseguran que es una falta de respeto al muerto, ya que la cocción del pib es similar a un entierro.

Indalecio Cardeña añade que está prohibido dejar sucia la casa porque se cree que las almas, al llegar, van a ponerse a limpiar y eso no es correcto, de manera que no hay que dejar ropa sucia ni tener desordenadas las habitaciones ni el patio.

Por otro lado, el antropólogo indica que la tradición habla de amarrar a los niños un hilo rojo para protegerlos durante la visita de los difuntos y, así, evitar que las almas se los lleven porque les dan ternura. Esta práctica está muy arraigada, pero data de solo unas décadas.

En los últimos años esta costumbre se ha extendido a los perros, pues hay quienes los consideran hijos y buscan también protegerlos.

Existe otra creencia relacionada con los animales, específicamente los perros, que se dice tienen la capacidad de percibir a los espíritus. “Se cree que tienen la sensibilidad para verlos y cuando esto pasa empiezan a aullar”, apunta. De ahí que algunas personas los resguarden en días de finados para que los ladridos no asusten a las almas.

Cardeña Vázquez asegura que estas costumbres siguen muy vigentes en las comunidades rurales del Estado, donde todavía tienen mucha fuerza; no así en el medio urbano.

Aunque la pérdida de tradiciones populares como éstas afecta la identidad de los yucatecos, el antropólogo no cree que haya una desaparición total, pues, a pesar de que quedan atrás algunos rasgos culturales y otros son olvidados por algunos sectores de la población, la gente los mantiene vivos en términos generales y no solo en lo que se refiere al Día de Muertos.

Las ideas y costumbres pueden cambiar, pero permanecen de alguna forma, como resultado del desarrollo de las sociedades, que están en constante movimiento.