SEÚL (EFE).— Unas clases de pasarela de moda para una unidad de soldados de élite en Corea del Sur, impartidas por esbeltas modelos en minifalda (de camuflaje), desató controversia política en el país asiático, donde la oposición criticó ayer al Ejército por haberse vuelto “completamente loco”.
Los soldados de la unidad, famosa por su papel en el fallido intento de imponer la ley marcial hace dos años, aprendieron a caminar y posar como en un desfile de moda bajo las instrucciones de las modelos, según varios vídeos publicados por el diario local “Chosun Ilbo”.
La actividad fue confirmada por el Ejército, que admitió que la unidad de fuerzas especiales efectuó el K-Walking Performance Military Festival el 29 de octubre pasado. La intención, se indicó, era que los soldados adoptaran una postura correcta al caminar.
Así, las imágenes muestran a decenas de soldados siguiendo atentamente a las instructoras sobre la pasarela, unos con botas y uniformes de camuflaje, y las modelos con tacones y coloridas gorras de oficial.
La brigada en cuestión participó en la efímera imposición de la ley marcial decretada en diciembre de 2024 por el entonces presidente Yoon Suk-yeol y su comandante Lee Sang-hyun.
Yoon se encuentra en prisión purgando cadena perpetua, y Lee afronta un proceso judicial por su papel en aquellos acontecimientos.
La actividad desató las críticas de la oposición surcoreana. “La absurda explicación de la unidad de que llevaron al cabo un entrenamiento de marcha ejemplar para la educación del carácter de los soldados es ridícula”, manifestó Yoo Seung-min, del Partido del Poder Popular, citado por “Chosun Ilbo”.
“No entiendo por qué se está enseñando esto a los miembros de las fuerzas especiales cuando hay tanto para lo que prepararse”, dijo un oficial a la cadena YTN.
Ante la controversia, el Ejército reconoció que la unidad no había examinado suficientemente la pertinencia de la actividad antes de realizarla y aseguró que reforzará la revisión de los programas formativos para adecuarlos a sus objetivos.
“¿Cómo pudo suceder algo así, a menos que nuestro Ejército se haya vuelto completamente loco?”, cuestionó Yoo.
De un vistazo
Faltó supervisión
Ante la controversia, el Ejército de Corea del Sur reconoció que la unidad de élite no examinó suficientemente la pertinencia de la actividad antes de realizarla y aseguró que reforzará la revisión de los programas formativos.
