CIUDAD DEL VATICANO.— En su catequesis de ayer, durante la audiencia general celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano, el papa Francisco reflexionó sobre la importancia del silencio en la liturgia de la celebración eucarística e invitó a los sacerdotes a cuidar esos momentos.
“Recomiendo vivamente a los sacerdotes que observen este momento de silencio, que sin quererlo podemos arriesgarnos a descuidar” indicó el Pontífice.
El Papa meditó sobre el canto del “Gloria” y la oración de la colecta en la celebración de la misa, y se centró en el significado de los momentos de silencio.
“En la liturgia, la naturaleza del santo silencio depende del momento específico”, afirmó, y añadió que durante el acto penitencial ese silencio ayuda al recogimiento, mientras que tras la lectura o tras la homilía el silencio llama a meditar brevemente sobre aquello que se ha escuchado.
“Después de la Comunión, favorece la oración interior de agradecimiento”.
Por otra parte, antes de la oración inicial el silencio ayuda a recogerse en nosotros mismos y a pensar por qué estamos ahí, indicó.
Según señala el portal Aciprensa, el Pontífice destacó la importancia de escuchar nuestro ánimo y de abrirlo después al Señor.
“Tal vez hemos tenido unos días de cansancio, de alegría, de dolor y queremos compartirlo con el Señor y pedir su ayuda, o pedirle que permanezca cercano a nosotros”, agregó.
Puede que “queramos pedirle por familiares o amigos enfermos, o que estemos atravesando pruebas difíciles, o simplemente pedirle por la Iglesia y por el mundo. Para eso sirve el breve silencio antes de que el sacerdote, recogiendo las intenciones de cada uno, dirija en Voz alta a Dios, en nombre de todos, la oración común que concluye los ritos de introducción, y haciendo la ‘colecta’ de las intenciones individuales”.
“El silencio —continuó el Papa— no se reduce a la ausencia de palabras, sino en la disposición a escuchar otras voces: la de nuestro corazón y, sobre todo, la voz del Espíritu Santo”.
“Precisamente, del encuentro entre la miseria humana y la misericordia divina toma vida la gratitud expresada en el ‘Gloria’, ‘un himno antiquísimo y venerable mediante el cual la Iglesia, reunida en el Espíritu Santo, glorifica y suplica a Dios Padre y al Cordero’”, explicó el Pontífice citando el Misal Romano.
“Podemos decir que el ‘Gloria’, cantado o recitado el domingo, excepto en el tiempo de Adviento y de Cuaresma, y en las solemnidades y fiestas, constituye una apertura de la tierra hacia el cielo, en respuesta a la inclinación del cielo hacia la tierra”.
Recordó que “tras el ‘Gloria’, o también cuando éste no hay, tiene lugar el Acto penitencial. El rezo toma forma particular en la oración denominada ‘colecta’, por medio de la cual se expresa el carácter propio de la celebración, variable en función del día o del tiempo del año”.
Además, destacó que “el Acto penitencial nos ayuda a despojarnos de nuestras presunciones y a presentarnos ante Dios como realmente somos, conscientes de ser pecadores, en la esperanza de ser perdonados”.
“Con la invitación de ‘oremos’, el sacerdote exhorta al pueblo a recogerse con él en un momento de silencio con el fin de tomar conciencia de estar en presencia de Dios y de hacer surgir en cada uno, en su propio corazón, las intenciones personales con las cuales participa en la Misa”.
Finalmente, invitó a que este silencio reflexivo se extienda más allá de la Misa: “En el rito romano las oraciones son concisas, pero ricas de significado”. Por ello, animó a “volver a meditar los textos fuera de la Misa”, pues “puede ayudarnos a aprender cómo dirigirnos a Dios, qué pedirle y qué palabras usar”.
Por otra parte, la agencia Notimex informa que el Papa ofreció las entradas gratis a la función de un espectáculo circense a un grupo de pobres, sin techo, refugiados, presos y familias más necesitadas, junto a los voluntarios que los atienden.
Según informó la Limosnería Apostólica, la oficina del Vaticano responsable de coordinar labores de caridad a nombre del Pontífice, la exhibición se realizará hoy en la tarde en una tienda montada al norte de Roma.
Los administradores del Circo Medrano pusieron a disposición del Pontífice los dos mil 100 lugares disponibles en la carpa para la función que fue titulada “Circo Solidaridad para los pobres del papa Francisco”.
Apenas unas semanas atrás, el 27 de diciembre, Jorge Mario Bergoglio recibió a algunos artistas en el Vaticano a los cuales dijo: “La gente que hace espectáculo en el circo crea belleza, son creadores de belleza. Y esto hace bien al alma. ¡Cuánta necesidad tenemos de belleza!”.
Konrad Krajewski, limosnero apostólico, aseguró que los artistas de circo se empeñan en donar belleza a sí mismos y a los demás “con constancia, empeño y muchos sacrificios”.
“(Su trabajo) podrá convertirse también, para nuestros hermanos más pobres, en un impulso a superar las asperezas y las dificultades de la vida que tantas veces parecen demasiado grandes e insuperables”, añadió.
Durante la función, afuera de la carpa, estará disponible un servicio médico-sanitario ofrecido por médicos y enfermeros voluntarios con una ambulancia y un consultorio móvil de la Ciudad del Vaticano. Al término las personas más necesitadas recibirán también una cena para llevar.
Piden una audiencia
Los familiares de las víctimas de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, por las que el exmandatario Alberto Fujimori fue sentenciado a 25 años de prisión, pidieron una audiencia con el papa Francisco durante su visita a Lima para recibir su solidaridad contra el indulto otorgado al exgobernante.
Preocupación
Gisela Ortiz, hermana de uno de los nueve estudiantes asesinados en 1992, declaró que desean compartir con el Papa su “preocupación de un estado de injusticia en el cual estamos viviendo”.
