Una mujer deja un mensaje en una ofrenda floral en homenaje al exagente Óscar Pérez ayer en el Cementerio del Este en Caracas

CARACAS (EFE).— Parientes y simpatizantes del exinspector de la Policía científica venezolana Óscar Pérez se reunieron ayer en el Cementerio del Este de Caracas para honrar su memoria con una misa en el lugar en el que fue enterrado ayer por las autoridades con la presencia de solo dos de sus familiares.

En la misa, el sacerdote dijo que quería honrar la memoria del expolicía de 36 años, que murió el pasado lunes en una operación policiaca junto a seis compañeros de un grupo que se alzó contra el gobierno.

El religioso reconoció “sus ideales de libertad y justicia”, además de recordar la importancia que daba a Dios en los vídeos que grabó desde la clandestinidad contra el gobierno chavista.

Pérez —cuya madre, esposa e hijos están fuera del país— fue enterrado ayer por las autoridades con el cementerio cerrado por militares y contra la voluntad de su familia.

Solo su tía y su prima pudieron asistir al sepelio, y según denunciaron sus parientes no se les permitió vestir al muerto ni se les dio ninguna potestad para decidir sobre el funeral.

Ante los ramos de flores y la bandera venezolana que había en el lugar de sepultura —marcado con una piedra con su nombre—, una mujer interpretó el “Ave María” de Schubert, y un hombre soltó al aire una cometa con la palabra “Libertad” escrita en ella.

La familia de Óscar Pérez y las de los demás fallecidos en la operación del pasado lunes llevaban reclamando el cuerpo toda la semana y exigían poder organizarles un funeral según sus preferencias.

Dos de los integrantes del grupo de Pérez —Abraham Agostini y José Díaz Pimentel— fueron enterrados en el mismo cementerio que el exlider.

La única mujer muerta en el operativo, Lisbeth Ramírez, fue enterrada este sábado en su estado Táchira natal, mientras que los hermanos Abraham y Jairo Lugo y el periodista Daniel Soto fueron sepultados en condiciones similares a Pérez en la región del Zulia, de donde eran originarios.

Según las actas de defunción recibidas por los familiares, seis de las siete personas perdieron la vida por un disparo en la cabeza durante la operación, en la que las fuerzas del gobierno —que considera “terroristas” a Pérez y sus hombres— utilizaron armamento de guerra.

Una serie de vídeos difundidos por Pérez en tiempo real minutos antes de su muerte le muestran negociando con los agentes del gobierno, a quienes pide garantías para evitar daños a los civiles inocentes que dice que había en la casa donde les encontraron.

Más de 20 personas —entre ellos varios oficiales del Ejército— fueron detenidos por el caso y familiares de algunas de estas personas han denunciado amenazas y agresiones.

El ministro del Interior venezolano, Néstor Reverol, aseguró en su última aparición pública sobre el caso que las muertes se generaron en un “enfrentamiento” entre los alzados y la Policía, e informó de la muerte de dos de sus agentes.

La Iglesia católica venezolana ha calificado de horrible masacre lo ocurrido y algunos críticos del gobierno hablan de ejecución extrajudicial.

El Parlamento venezolano, en manos de la oposición, ha creado una comisión que investiga lo ocurrido.

 

De un vistazo

Condiciones

El exjefe de la corporación petrolera estatal venezolana, a quien la Fiscalía General le abrió un proceso por presunta corrupción, anunció ayer que está dispuesto a retornar al país si el presidente Nicolás Maduro acepta ciertas condiciones.

Reta a Maduro

“Reto al presidente Maduro a que me dé garantías para volver”, dijo Rafael Ramírez, exembajador ante la ONU, en un artículo que publicó en el diario “Panorama” en el que pidió el fin de la “persecución política”.

Pidió su renuncia

El exministro dejó a inicios de diciembre la embajada de Venezuela en la ONU luego que Maduro le pidiera la renuncia.