MIAMI (EFE).— La defensa de Nikolas Cruz, el autor confeso de la matanza de 17 personas en una secundaria de Parkland (Florida), ofrecerá declararse culpable de los crímenes para salvarse de ser sentenciado a la pena capital
Autoridades del condado de Broward confirmaron la oferta, que sin embargo, debe se aprobada o rechazada por el estado de Florida, según publicaron ayer medios locales.
Cruz, quien había padecido problemas de salud mental, fue acusado de 17 asesinatos premeditados y se encuentra encarcelado a la espera de juicio.
“Él cometió este crimen. Todos lo vieron. Todos lo saben. Él lo admitió “, aseguró el defensor público Howard Finkelstein al diario “Miami Herald”.
“El crimen es horrible y más allá de las palabras. Esto se reducirá a un problema: ¿él va a vivir o a morir?”, agregó Finkelstein.
El joven de 19 años disparó indiscriminadamente en la escuela de secundaria de Marjory Stoneman Douglas de Parkland este miércoles con un rifle semiautomático y mató a 17 personas.
La fiscal general de Florida, Pam Bondi, señaló ayer a medios de prensa que está segura que los fiscales buscarán la pena de muerte para el joven.
El tiroteo de Parkland causó 17 muertos y 15 heridos, de los cuales 3 permanecen en estado crítico en los hospitales Broward Health Medical Center y Broward Health North.
Su abogada Gordon Weekes calificó al autor de la matanza como un joven problemático y que se encuentra “profundamente arrepentido y consciente de lo que está pasando” durante la audiencia de este jueves en la que le presentaron cargos.
La juez Kim Theresa Mollica dictaminó prisión sin fianza para Cruz, quien compareció en la corte con un overol naranja y nunca estableció contacto visual con la magistrada.
El joven, que había recibido tratamiento psiquiátrico por un tiempo en una clínica de problemas mentales, había sido expulsado del instituto de Parkland el año pasado tras una pelea con la pareja de su exnovia.
El FBI reconoció ayer que cometió un error al no haber seguido los protocolos oportunos cuando fue alertado en enero del comportamiento agresivo de Cruz.
En un comunicado, el FBI desveló que el 5 de enero una persona cercana a Cruz les alertó de que el joven podía llevar al cabo un tiroteo en una escuela, puesto que poseía armas, había expresado deseos de matar a gente, tenía un comportamiento errático y hacía publicaciones inquietantes en las redes sociales.
El Buró, por razones que se desconocen, no siguió los protocolos oportunos en estos casos y no investigó ese aviso.
“Todavía estamos investigando los hechos. Estoy comprometido con llegar al fondo de lo que ha ocurrido en este asunto en particular, y también en revisar nuestra forma de responder a información que recibimos del público”, dijo en un comunicado el director del FBI, Christopher Wray.
“Hemos hablado con las víctimas y sus familias y lamentamos profundamente el dolor adicional que esto pueda causarles”, añadió.
Bajo los protocolos establecidos por el FBI, la información que una persona cercana a Cruz hizo llegar a los agentes el 5 de enero habría sido evaluada como una amenaza potencial a la vida de los ciudadanos estadounidenses, según recoge la agencia en un comunicado.
En circunstancias normales, esa información recolectada por el FBI habría sido enviada a la oficina en Miami, donde se deberían haber tomado las medidas apropiadas para investigarla.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó ayer una visita sorpresa a algunos de los sobrevivientes del tiroteo.
El mandatario y la primera dama, Melania Trump, visitaron el hospital Broward Health North Hospital, ubicado en Pompano Beach y que es uno de los centros a donde fueron trasladados algunos heridos de la matanza en Parkland, en un visita que no había sido anunciada por la Casa Blanca.
Imágenes difundidas por televisiones locales muestran a Trump y a Melania caminando por los pasillos del centro médico, tras visitar a los sobrevivientes del ataque y agradecer a los médicos y profesionales de la salud sus esfuerzos en atender a los heridos.
De un vistazo
Entrega a su nieto
Una abuela residente en Everett evitó un tiroteo masivo en una escuela de esa localidad del estado de Washington al entregar a las autoridades a su nieto, quien planeaba asaltar su colegio próximamente, informaron medios locales.
Plan “detallado”
El chico de 18 años, identificado como Joshua O’Connor, fue arrestado el pasado martes después de que su abuela llamara al número de emergencia tras encontrar un “detallado” plan para llevar al cabo un tiroteo en su escuela.
