Rescate de gente atrapada en casas debido a la nieve
VARSOVIA (AP y EFE).— Una ola siberiana de frío extremo que está recorriendo toda Europa causó ayer muertes en Polonia y Rumania, cubrió de nieve las ruinas de Pompeya e hizo que las autoridades de Ámsterdam prepararan los famosos canales de la ciudad para los patinadores de hielo.
La Cruz Roja dijo que sus equipos de socorristas estaban buscando techo y dando tratamiento médico a miles de damnificados, mientras una ola de aire gélido proveniente del noreste, llamada la “Bestia del Oriente”, seguía golpeando a Europa.
Voluntarios rescataron a personas atrapadas en sus casas por la nieve en Croacia, establecieron refugios para damnificados en Bélgica y patrullaron las calles con bebidas calientes y alimentos para la gente sin hogar en lugares como España e Italia, que generalmente gozan de inviernos moderados.
En Reino Unido, que está protegido por el océano Atlántico y tiende a tener inviernos templados, cayó mucha nieve en algunas áreas, obstruyendo carreteras, vías ferroviarias y aeropuertos y forzando el cierre de cientos de escuelas. British Airways canceló una serie de viajes cortos, a la vez que trataba de mantener su programa de vuelos de largo alcance desde y hacia el aeropuerto londinense de Heathrow.
Los condados de Kent, Surrey, Suffolk y Sussex (en el sur y sureste de Inglaterra) figuran entre los más afectados por el gélido temporal, con nevadas de hasta 10 centímetros, mientras que se registraron otras de 8 centímetros en el noreste inglés.
Además, en las citadas áreas de Inglaterra, se emitieron alertas “ámbar”, que advierten del posible riesgo para la vida y la propiedad que entraña el temporal.
La policía también estableció las llamadas advertencias amarillas —menos severas que las anteriores— para otras zonas de Escocia, Inglaterra y Gales.
Las previsiones vaticinan para hoy nevadas de hasta 20 centímetros en algunas partes de Escocia, este de Inglaterra e Irlanda del Norte y se prevé que el temporal continúe hasta mañana.
En Polonia, la policía indicó que cinco personas murieron por el frío cuando la temperatura en algunas áreas bajó a 22 grados bajo cero, aumentando la cifra total de fatalidades por hipotermia a 58.
Las autoridades de algunas ciudades y pueblos polacos, especialmente en el oriente donde la temperatura bajó más, instalaron calefactores de carbón en las calles debido a que la mayoría de las víctimas mortales del frío eran personas que vivían en las calles o estaban alcoholizadas.
En Varsovia, las autoridades aumentaron el patrullaje en las calles, poniendo atención en las personas que estaban sentadas o recostadas.
Alemania también sufrió una de sus noches invernales más frías. El mercurio cayó hasta los 10 grados bajo cero en gran parte del país y a 30.4 grados centígrados bajo cero en la cumbre más alta del país, el Zugspitze, en los Alpes.
