Preocupa al Papa la violencia que viven las mujeres
CIUDAD DEL VATICANO (EFE y Notimex).— El papa Francisco pidió ayer rezar por los hermanos de Medio Oriente y en especial por los cristianos perseguidos, “a quienes quieren expulsar de esa tierra”, al final de la audiencia general que se celebra cada miércoles.
Durante el momento de los saludos a los fieles de lengua árabe y procedentes de Siria, Tierra Santa y Medio Oriente, el Pontífice pidió, improvisando sobre el discurso escrito, oraciones para esta zona del mundo tan “atormentada”.
“Tenemos que rezar por estos hermanos que están en guerra y por los cristianos perseguidos, a quienes les quieren expulsar de esta tierra”, afirmó.
Francisco se había referido el pasado domingo tras el rezo del Ángelus a la situación en la región siria de Guta Oriental y pidió el cese inmediato de la violencia y se permita el acceso de ayuda humanitaria.
Recordó que este mes de febrero fue uno de los más violentos en siete años de conflicto con cientos, miles de víctimas civiles, niños, mujeres, ancianos y denunció que han sido atacados hospitales, la gente no tiene nada que comer.
Por otra parte, el Papa expresó su preocupación por el persistir de una mentalidad machista, incluso en las sociedades más avanzadas, y el perpetuarse de actos de violencia contra las mujeres.
Esto en el prólogo que escribió para el libro “Diez cosas que el papa Francisco propone a las mujeres” de María Teresa Compte Grau, que sale a la venta esta semana en España bajo el sello Editorial Claretiana y a cuyo contenido tuvo acceso Notimex.
El texto presenta una serie de reflexiones sobre algunos discursos pronunciados por el Papa a lo largo de sus casi cinco años de pontificado, que centran su atención en el rol de las mujeres.
“Me preocupa que siga persistiendo cierta mentalidad machista, incluso en las sociedades más avanzadas, en las que se consuman actos de violencia contra la mujer, convirtiéndola en objeto de maltrato, de trata y lucro, así como de explotación en la publicidad y la industria del consumo y la diversión”, escribió el Pontífice.
“Me preocupa igualmente que, en la propia Iglesia, el papel de servicio al que todo cristiano está llamado se deslice, en el caso de la mujer, algunas veces, hacia papeles más bien de servidumbre que de verdadero servicio”, agregó.
Más adelante estableció que, siguiendo el pensamiento de sus antecesores, considera necesaria una “renovada investigación antropológica” para profundizar más no solo en la identidad femenina sino también en la masculina, para servir mejor al ser humano en su conjunto.
Esta investigación, siguió el Papa, debe incorporar los nuevos progresos de la ciencia y de las actuales sensibilidades culturales. Sostuvo que avanzar en este campo es prepararse para “una humanidad nueva y siempre renovada”.
De 85 páginas de extensión, el libro aborda aspectos como la maternidad y la paternidad, las mujeres consagradas, la necesidad de liberar a las mujeres de las miradas de sospecha, la emancipación femenina, la violencia, la igualdad y la inclusión.
Doctora en Ciencias Políticas y Sociología, María Teresa Compte es secretaria general académica de la Universidad Pontificia de Salamanca. Colabora con la Cadena Cope, 13TV, Revista Ecclesia y el Semanario Alfa&Omega, todos medios españoles.
