CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco llamó a pensar en los muchos niños con hambre que hay en el mundo de hoy y denunció que “la comida no es propiedad privada”, durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro.
El Sumo Pontífice continuó hoy con las reflexiones sobre la oración del Padre Nuestro y se detuvo en la frase que dice “Danos nuestro pan de cada día”.
“Pensamos en los niños que están en países en guerra: los niños hambrientos de Yemen, los niños hambrientos en Siria, los niños hambrientos en muchos países donde no hay pan, en Sudán del Sur”.
“Al pensar en ellos juntos decimos en voz alta la oración: “Padre, danos hoy el pan de cada día”, añadió.
Recordó el valor que tienen estas palabras en partes del mundo donde no hay nada para comer.
Tormento para padres y madres
“Cuántas madres y padres, incluso hoy, se van a dormir con el tormento de no tener suficiente pan mañana para sus hijos”, continuó Francisco.
“Imaginamos esta oración recitada no en la seguridad de un apartamento cómodo, sino en la precariedad de una habitación en la que nos adaptamos, donde no hay suficiente para vivir“, subrayó.
El Papa destacó la necesidad de “sentir en mi hambre también el hambre de muchos que hoy en día carecen aún de lo necesario.”
La comida, una providencia para compartir
Porque, recalcó, la comida no es una propiedad, que nos entre bien en la cabeza, sino providencia para compartir con la gracia de Dios.
En el saludo en español, el Sumo Pontífice pidió al Señor “que no nos haga faltar nuestro pan cotidiano, y nos ayude a comprender que este no es una propiedad privada sino, ayudados por su gracia, es providencia para compartir y oportunidad para salir al encuentro de los demás, especialmente de los pobres y necesitados”.
