Trump alaba la actuación de Xi ante las protestas
HONG KONG (AP).— China criticó duramente ayer la protesta del fin de semana en Hong Kong en la que manifestantes lanzaron huevos y pintaron mensajes en el exterior de su oficina, acusando a los descontentos de violencia, pero no mencionó un ataque violento contra civiles y activistas ocurrido esa misma noche.
Un grupo de manifestantes atacó el domingo la oficina de enlace con el gobierno chino en Hong Kong después de que más de 100,000 personas marcharan por la ciudad para reclamar reformas democráticas y una investigación sobre el uso de la fuerza por parte de la policía para dispersar protestas anteriores.
Las acciones de los manifestantes fueron “intolerables”, según indicó el diario oficial “People’s Daily” en un editorial de portada.
Más tarde el domingo, varios manifestantes que intentaban volver a casa fueron atacados en una estación de metro por agresores que parecían buscar específicamente a manifestantes a favor de la democracia. Al menos 45 personas resultaron heridas, 15 de las cuales seguían hospitalizadas ayer. Un hombre estaba crítico, según informó Autoridad Hospitalaria.
La jefa del gobierno hongkonés, Carrie Lam, tachó de infundadas las acusaciones de que la policía había colaborado con los agresores.
La oficina de un legislador pro Pekín fue rodeada el lunes y vandalizada por unas 100 personas que le acusaban de saludar a los atacantes el día anterior. Los manifestantes escribieron memos y los pegaron en la oficina del legislador Junius Ho, dañando los paneles de vidrio de la entrada y destruyendo una cámara de seguridad. Al parecer no había nadie en la oficina china.
En un enfrentamiento aparte, el domingo por la noche, otras 14 personas resultaron heridas cuando la policía empleó gases lacrimógenos para dispersar a la gente en el centro de la ciudad. La policía dijo en medios sociales que los asistentes les habían lanzado ladrillos y bombas incendiarias, y que atacaron la comisaría central.
El ataque a la oficina de enlace tocó una fibra sensible en China. El emblema nacional chino, colocado ante el edificio, quedó manchado con tinta negra. Fue sustituido por uno nuevo en cuestión de horas.
“Estos actos desafían abiertamente la autoridad del gobierno central y tocan el fondo del principio de un país, dos sistemas” indicó la oficina del Asuntos de Hong Kong y Macao en un comunicado.
Carrie Lam repitió el mismo comunicado a reporteros ayer, agregando que el vandalismo “hiere los sentimientos del país”.
El concepto de “un país, dos sistemas”, según el cual se devolvió a China la ex colonia británica en 1997, permite a Hong Kong mantener un cierto grado de autonomía en asuntos locales. Los manifestantes temen que el gobierno pro Pekín en Hong Kong esté erosionando sus derechos y libertades.
Un grupo de legisladores pro China celebró una conferencia de prensa el lunes pidiendo el fin de la violencia, y afirmaron que es un golpe a la reputación de Hong Kong, además de asustar a turistas e inversionistas.
La creciente crisis ha alimentado el temor a que el Ejército chino de Liberación Popular pueda intervenir.
Por su parte, el mandatario estadounidense, Donald Trump, subrayó ayer que el presidente chino, Xi Jinping, “actuó responsablemente” ante las manifestaciones en Hong Kong.
“Creo que el presidente Xi de China ha actuado responsablemente, muy responsablemente. Han estado protestando por mucho tiempo”, indicó Trump en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca al recibir al primer ministro paquistaní, Imran Khan.
“Sé que es una situación muy importante para el presidente Xi (…) China podría parar a los manifestantes si quisiese”, agregó el mandatario, que ha adoptado un tono cauto ante las protestas en las calles hongkonesas.
