El Papa dice que “no es cristiano” atacar a judíos
CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco denunció ayer que actualmente se vuelve a perseguir a los judíos y que “esto no es humano ni cristiano”, en su catequesis durante la audiencia general celebrada en la plaza de San Pedro.
El Sumo Pontífice hizo esta denuncia durante su reflexión sobre la historia de Pablo, recibido por una familia de Corintios que fueron obligados a abandonar Roma debido a la expulsión de la comunidad judía local decidida por el emperador Claudio.
“El pueblo judío ha sufrido tanto en la Historia. Ha sido expulsado y perseguido. En el siglo pasado hemos visto tantas brutalidades que se han cometido contra ellos. Estábamos convencidos de que esto había acabado, pero ahora vuelve a renacer aquí y allí la costumbre de perseguir a los judíos”, dijo.
Y agregó: “Esto no es humano, ni cristiano. Los judíos son nuestros hermanos y no hay que perseguirlos ¿Entendido?”.
Esta reflexión llegó después de que esta semana en Italia se tuviera que poner escolta a la senadora Liliana Segre, sobreviviente del campo de exterminio nazi de Auschwitz, para asistir a los actos públicos como medida de precaución tras los centenares de mensajes de odio diarios que recibe en las redes sociales.
“Posible cisma”
Por su parte, el profesor de la Pontificia Universidad Católica de Argentina Carlos M. Galli, amigo y teólogo de cabecera del papa Francisco, reconoce que la Iglesia católica corre el riesgo de un “posible cisma” por la oposición de los sectores más conservadores a los cambios que impulsa el Pontífice.
Galli participa en el congreso internacional organizado en Barcelona para analizar las aportaciones del Papa en la teología y la pastoral de la iglesia.
En una entrevista con Efe, este teólogo bonaerense, cercano al Papa y miembro de la Comisión Teológica Internacional, reconoce que el “posible cisma” se debería a la oposición sobre todo de sectores conservadores europeos y de América del Norte.
Explica que la separación de algún sector de la Iglesia no le preocupa. “Si quieren escindirse, allá ellos”, afirma, aunque está convencido de que el sumo Pontífice “no quiere un cisma”.
La celebración el pasado mes de octubre en Roma del sínodo para la Amazonía fue el punto de inflexión que “ha acentuado” el rechazo de los sectores más tradicionales de la Iglesia católica a las políticas del papa Francisco, con quien el teólogo mantiene una estrecha amistad de más de 40 años.
