El panda Bei Bei viaja con fines de reproducción
WASHINGTON (AP).— El “FedEx Panda Express”, un avión Boeing 777 especialmente equipado, despegó ayer del aeropuerto internacional Dulles de Washington con una verdadera celebridad a bordo: Bei Bei, un panda gigante de 4 años.
Los visitantes del Zoológico Nacional de Washington lo han visto crecer desde el primer día, pero ahora se dirige a China.
Bajo los términos de un acuerdo entre el zoológico y Pekín, cualquier panda nacido en este centro animal deberá ser enviado a China al cumplir los 4 años.
Bei Bei nació en el zoológico de Washington el 22 de agosto de 2015 por inseminación artificial de los pandas Mei Xiang y Tian Tian. Su nombre, que se traduce como “tesoro” o “precioso” en mandarín, fue seleccionado conjuntamente por la exprimera dama Michelle Obama y Peng Liyuan, la primera dama de China.
Cuando alcance la madurez sexual, después de los 6 ó 7 años, Bei Bei será inscrito al programa de reproducción dirigido por el gobierno chino, el cual busca aumentar la tan vulnerable población de pandas.
El director del zoológico Steve Monfort dijo que se trataba de un momento “agridulce” y agregó que los empleados y visitantes se han encariñado con el panda, pero que su regreso era importante para el futuro de la especie.
El avión
FedEx Corp. es la compañía que proporciona el transporte para esta preciosa carga que regresa a China para ayudar en los esfuerzos de conservación de esta especie en peligro de extinción.
El “FedEx Panda Express”, un avión 777F de diseño personalizado, es parte de la iniciativa de FedEx Cares, cuyo eslogan es “Entregar para bien”. FedEx utiliza su red global y experiencia en logística para ayudar a las organizaciones con necesidades de misión crítica en tiempos de desastre y para envíos especiales.
El equipo panda preparó a Bei Bei para la mudanza y asegurarse de que esté cómodo y seguro durante su viaje. Para aclimatarlo lentamente a la caja de viaje, los cuidadores le pidieron a Bei Bei que lo atravesara todos los días. Después de que se sintió cómodo haciendo eso, lo acostumbraron a pasar cortos períodos de tiempo con las puertas cerradas.
Laurie Thompson, quien ha cuidado a Bei Bei desde su nacimiento, y Don Neiffer, veterinario jefe del zoológico, harán el viaje con él.
