Desesperación
DURRES (AP).— Cuadrillas de rescate hurgaban desesperadamente entre las ruinas ayer tratando de averiguar si había sobrevivientes tras el sismo que dejó por lo menos 30 muertos y 650 heridos en Albania.
Entre la multitud ansiosa estaba Ajet Peci, un policía que logró salir de las ruinas de un edificio en el puerto de Durres luego que el sismo mató a sus dos hijas, y cuya esposa sigue desaparecida.
“¿Cómo voy a vivir?” se lamentaba Peci, con vendas en un ojo y en las manos, mientras sus vecinos trataban de consolarlo. “No sé cómo logré salir, preferiría haberme quedado con ellas”. Más de 650 personas resultaron heridas por el terremoto de magnitud 6,4.
Según vecinos solo unas cuatro o cinco familias vivían en el edificio de cinco pisos pues algunos propietarios ya habían emigrado.
Durante la noche del martes las autoridades confirmaron otras cuatro muertes, y ayer se reportaron tres. Entre los fallecidos habían por lo menos tres menores de edad, dijo el ministro de defensa Olta Xhacka.
Cientos de remezones, algunos de gran intensidad, siguieron al sismo de magnitud 6.4 que afectó el litoral del país la madrugada del martes. Las cuadrillas de rescate brevemente suspendieron sus labores cuando un movimiento de magnitud 5.3 estremeció la zona ayer.
En Durres, ubicada sobre el Mar Adriático y la segunda ciudad más grande de Albania, los habitantes se vieron obligados a dormir en sus automóviles, en carpas o en un estadio de fútbol debido a la proliferación de los remezones. Otros permanecían a la intemperie, juntándose alrededor de fogatas para calentarse. El Ministerio de Defensa reportó que 2,100 personas estaban en tiendas de campaña aunque algunas fueron llevadas a hoteles cercanos que habían ofrecido unas 1,500 camas.
El gobierno prometió que todos los que hayan perdido sus casas tendrán una nueva para fines del 2020.
Al menos 45 personas fueron rescatadas el martes, entre ellas por lo menos dos menores cuya salvación fue captada por cámaras de televisión. Pero a medida que pasaban las horas de ayer, se desvanecían las esperanzas de encontrar más sobrevivientes.
Las cuadrillas de rescate hurgaban entre las ruinas de una villa de cuatro pisos donde vivía una extensa familia, buscando posibles sobrevivientes. Los vecinos dijeron que hay seis personas que podrían estar entre los escombros.
Las dependencias públicas izaron la bandera nacional a media asta luego que el gobierno declaró luto nacional.
El primer ministro Edi Rama agradeció a la vecina Grecia y a otros países por la ayuda prestada.
“Es bueno saber que no estamos solos y estoy muy agradecido a todos nuestros amigos”, expresó Rama la noche del martes cuando visitaba Durres con el ministro de exteriores griego Nikos Dendias.
Llegaron a Albania rescatistas de más de una docena de países incluyendo Francia, Italia, Grecia, Rumania, Turquía, Serbia y Estados Unidos.
En el cercano poblado de Thumane, Kristina Margjini pasó la noche afuera.
“El terremoto nos dejó sin lugar donde quedarnos. Lo perdimos todo: el apartamento, las ventanas, todo, ya no podemos vivir aquí”, expresó la mujer.
El sismo en Albania fue seguido por otro menor en Bosnia y uno de magnitud 6,1 frente a las costas de la isla griega Creta. Allí no se reportaron víctimas ni daños.
Papa Audiencia
El papa Francisco se solidarizó con las víctimas del terremoto que se registró en Albania.
Mensaje de apoyo
“Quisiera enviar un saludo y mi cercanía al querido pueblo albanés, que ha sufrido mucho en estos días”, dijo el Pontífice en un mensaje que pronunció al finalizar su catequesis de la Audiencia General en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
Primer país en visitar
Francisco recordó que “Albania fue el primer país de Europa que quise visitar. Permanezco cercano a las víctimas, rezo por los muertos, por los heridos y sus familias”.
