Las coberturas petroleras son operaciones financieras adoptadas por los gobiernos para garantizar un precio de venta por barril fijo a lo largo de un periodo de tiempo determinado, generalmente de un año de duración. Consisten en la adquisición de opciones de venta por mediación de los grandes bancos estadounidenses de Wall Street. Son una suerte de póliza que le asegura a un estado la venta de su producción de crudo a un precio determinado. Y resultan sumamente útiles en escenarios de caídas como este, aunque no son tan ventajosas en escenarios alcistas.

Una de las naciones que más apuesta por este mecanismo financiero es México, el cuarto país productor de petróleo en el continente americano. La negociación anual de las coberturas petroleras es una de las operaciones financieras más grandes del año. Y se rumorea que la de este año superará a todas las anteriores, especialmente en este contexto de incertidumbre.
Las coberturas petroleras para 2020, tabla de salvación para el gobierno federal mexicano
Este año, los ingresos por la venta de crudo mexicano han sufrido un verdadero desplome del 45,7 %, una cifra récord que no se ha registrado nunca desde que se empezaran a registrar estos porcentajes allá por 1990. Y de no ser por las coberturas petroleras contratadas previamente en Wall Street, el déficit presupuestario mexicano se desbocaría y habría incluso riesgo de impagos.
Por fortuna para las finanzas públicas mexicanas, la nación logrará recuperar un 80 % de estos ingresos perdidos, según fuentes gubernamentales responsables de Hacienda. Los detractores de la contratación de este instrumento financiero que actúa a modo de póliza se quedan así en una posición precaria a la hora de defender sus postulados.
Las coberturas de 2021 desatan un escenario de volatilidad en el crudo mexicano
En este escenario petrolero mexicano que acabamos de dibujar, los traders se frotan las manos. Y no es para menos, ya que se esperan grandes volatilidades en los próximos movimientos del precio del petróleo, que ha experimentado fluctuaciones importantes en los últimos tiempos. En escenarios así es cuando se presentan las mejores oportunidades de comprar barato y vender caro. Ahora bien, ¡siempre que se utilice una estrategia sólida de análisis y gestión de riesgos!
Las negociaciones no serán tan sencillas este año: pesa la incertidumbre
Conseguir las coberturas petroleras de cara al año que viene no va a ser tarea tan fácil (ni económica) como lo fue el año pasado. El actual escenario de incertidumbre, sumando a los grandes desequilibrios que existen actualmente a nivel de oferta y demanda, hacen que el precio que exigen los bancos financiadores se dispare. Además, la volatilidad de este año añade riesgos adicionales que se tienen en cuenta a la hora de calcular el precio exigido para suscribir las opciones de cobertura.
Rusia podría emular a México en su estrategia de coberturas petroleras
La agencia rusa Interfax informaba el pasado mes de julio de que el gobierno liderado por Vladimir Putin estaría sopesando la idea de replicar el sistema mexicano de coberturas petroleras. El dinero necesario para financiar esta operación procedería del Fondo Nacional de Inversión Ruso, que en total acumula 170.000 millones de dólares. Esta noticia parece confirmar que las autoridades rusas no están dispuestas a sufrir de nuevo las tensiones incontrolables de los precios. Ciertamente, sigue muy presente todavía el impacto que tuvo la guerra de precios con Arabía Saudí en el mes de marzo.
Los productores de petróleo estadounidenses, también apuestan por las coberturas petroleras
No solo los gobiernos recurren a las coberturas petroleras para asegurarse un determinado precio de venta mínimo. También las grandes empresas dedicadas a la extracción de crudo optan por esta opción, especialmente en Estados Unidos. Así consiguen protegerse frente a las grandes volatilidades que se experimentan a menudo en las cotizaciones del barril de petróleo.

En resumidas cuentas, México ha demostrado de nuevo la importancia de las coberturas petroleras como instrumento financiero de protección en épocas de incertidumbre. Algunos países, como Rusia, miran de reojo a México y analizan la conveniencia o no de seguir su ejemplo. Y en el sector privado, cada vez son más las compañías que apuestan por esta suerte de póliza que les permita superar situaciones adversas sin riesgo de quiebra.
(I.S.)
