BUCARAMANGA, Colombia (AP).— Ante la presión cívica en las calles, donde cientos se manifestaban ayer, el Congreso votó contra una reforma a la salud dando un nuevo triunfo a las protestas que superan los 20 días continuos y en las que, según la izquierda, ya se registraron decenas de muertos y más de 900 civiles heridos.
“La lucha de nuestro pueblo en las calles contra de años y años de injusticia, acaban de lograr el archivo de la reforma que destruía la salud como un derecho y lo mercantilizaba aún más en favor de unos pocos”, escribió en Twitter el senador de izquierda Alexander López.
El ministro de Salud, Fernando Ruiz, defendía la reforma alegando que ésta le daría herramientas al sistema para atender emergencias sanitarias como la del Covid-19, que se encuentra en su etapa más álgida en el país, con más de tres millones de contagios acumulados y 82,000 muertes.
Médico familiar
El proyecto proponía introducir la figura del médico familiar y orientar el modelo hacia la prevención de las enfermedades. También fortalecía la intermediación de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) —son privadas y actualmente administran los recursos y contratan su prestación— tras una depuración bajo las reglas del gobierno en la que quedarían las de mayor capacidad y se liquidarían las demás. Los críticos del proyecto advertían que se crearían monopolios.
Además, permitía en algunos casos la fusión de esas empresas prestadoras de salud privadas con hospitales públicos a cargo de las alcaldías y gobernaciones, muchos de ellos en déficit por las deudas que tienen con ellos las EPS y el Estado.
Con banderas de Colombia y demostraciones artísticas iniciaron las protestas en Bogotá cuando la gente en las calles se dirigía a la Plaza de Bolívar, donde se encuentran el Congreso y el Palacio de Justicia. “Por la vida y la paz paren la masacre”, decía un cartel exhibido a un costado del lugar.
En otras ciudades principales del país como Medellín, Cali, Villavicencio, Bucaramanga y Cúcuta, cientos se manifestaron de forma pacífica.
Las protestas se iniciaron el 28 de abril en rechazo a una reforma tributaria propuesta por el gobierno y retirada días después bajo la presión ciudadana. Las razones del descontento social se concentran en el cese de la violencia, el desmonte de la policía antimotines y la caída de la reforma a la salud.
“Hoy la juventud, los universitarios, todos en conjunto, estamos en las calles exigiendo un cambio de modelo de país, que proteja la industria nacional para que haya empleo para la juventud”, dijo a la AP Hami Gómez, líder estudiantil de la Universidad Nacional de Colombia.
Organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch afirman que la cifra de muertos desde que comenzaron las protestas es de 55 y que en al menos 15 casos el presunto responsable sería la Policía.
Cifras oficiales
Esto contrasta con las cifras oficiales: el Ministerio de Defensa informó ayer que 15 civiles fallecieron en el marco de las protestas y 11 casos más están en verificación, y que se registran 979 civiles y 966 policías heridos.
El lunes la tensión se elevó cuando el presidente Iván Duque ordenó el máximo despliegue de la fuerza pública para desbloquear decenas de carreteras cerradas por los manifestantes, en las que se impide el transporte de insumos médicos, alimentos y gasolina, y que ya causaron desabasto en algunas zonas.
