BOGOTÁ.- Las autoridades colombianas investigan el asesinato de un joven, que pertenecía a la llamada “primera línea” de las protestas, que fue decapitado y cuya cabeza se halló en una zona rural del municipio de Tuluá, en el departamento el Valle del Cauca (suroeste), informó este lunes la Policía.
La cabeza de Santiago Ochoa se halló dentro de una bolsa plástica en el caserío Aguaclara, de Tuluá, indicó la Policía en un comunicado.
El cuerpo de este joven aún se ha encontrado. El joven pertenecía al grupo que, con la cara cubierta y escudos artesanales, están en la primera línea en las protestas que suceden en el país desde el pasado 28 de abril,
El comandante de la Policía del Valle dijo en una declaración que no es cierto que efectivos del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), perteneciente a la Policía, estén relacionados con el hecho; porque esa unidad no ha realizado procedimientos durante los últimos días en ese municipio.
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El Gobierno informó que la Fiscalía y la Policía investigan el crimen; además se ofreció una recompensa de hasta 10 millones de pesos (unos 2,650 dólares de hoy) a quienes ayuden a encontrar a los culpables.
Por su lado, el presidente colombiano, Iván Duque, rechazó el crimen y dijo que “como país nos duele la muerte de todo colombiano, pero el atroz crimen del joven Santiago Ochoa en la ciudad de Tuluá merece todo nuestro rechazo”.
Tuluá fue una de las ciudades donde más hechos violentos se produjeron durante las últimas protestas del paro nacional; con represión policial y la quema del Palacio de Justicia por un grupo de gente sin identificar.
Esta ciudad fue una de las paradas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) durante su visita de trabajo hace un par de semanas.- EFE
