Cada vez son más comunes y largas, advierte la OMM
GINEBRA (EFE).— Olas de calor “excepcionales y peligrosas” afectan al noroeste de Estados Unidos y el oeste de Canadá, donde las temperaturas ya superaron los 45 grados durante más de cinco días seguidos en lugares que están acostumbrados a un clima frío, alertó ayer la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
“Ya se rompieron tantos récords que es difícil llevar la cuenta”, dijo la vocera de la OMM, Clare Nullis, en rueda de prensa en Ginebra.
La OMM advirtió que, con el cambio climático, eventos excepcionales como las olas de calor se están volviendo más comunes y prolongados, lo que representa una amenaza para la salud humana, la agricultura y el medio ambiente.
La región del noroeste de Estados Unidos y Canadá no está acostumbrada a ese tipo de calor y menos del 40% de las casas tienen aire acondicionado en la costa, lo que motiva que muchas personas vayan a librerías o centros comerciales durante horas para refrescarse.
El pueblo canadiense de Lytton, en la provincia de Columbia Británica, es el caso más destacado porque rompió su récord de calor el domingo pasado con 46.6 grados, pero tan solo 24 horas después lo superó al llegar a 47.9.
“Estamos batiendo récords que no tiene sentido batir tan pronto en la temporada. Hemos tenido muchos días seguidos así y cada día nos despertamos con temperaturas más altas”, agregó el meteorólogo canadiense Armel Castellan.
“Que las temperaturas nocturnas sean más altas que la media durante el día en junio es un gran problema. Nuestros cuerpos tienen que enfriarse antes de afrontar otro día de altas temperaturas”, añadió.
Además de Estados Unidos y Canadá, otras partes del Hemisferio Norte están sufriendo estas olas de calor tales como el Norte de África, la Península Arábiga, el este de Europa, Irán, el noroeste del subcontinente indio y Rusia occidental.
La OMM achacó estas altas temperaturas a principios del verano al cambio climático, ya que las temperaturas globales son 1.2 grados más altas que los niveles antes de la industrialización, y pronosticó que aumentarían a 2 grados más.
Ayer mismo, se informó que la ola de calor se movió tierra adentro.
Una compañía de electricidad en Spokane, Washington, advirtió que habrá más apagones intencionales en medio de la fuerte demanda de energía para los sistemas de aire acondicionado.
Esas temperaturas son extraordinarias en una región más conocida por la lluvia y donde en junio la temperatura promedio no llega a 25 grados.
El calor obligó a cerrar escuelas y negocios el lunes, incluso lugares como piscinas al aire libre y tiendas de helados donde la gente usualmente se refugia del calor. Los sitios de vacunación para el Covid-19 tampoco abrieron.
