Cuba aprueba la vacuna Abdala: 92.2% de eficacia
LOS ÁNGELES (EFE).— Los estudiantes y profesores vacunados en Estados Unidos no necesitarán usar cubrebocas dentro de las escuelas, anunciaron ayer los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en su última actualización de las pautas a seguir durante la pandemia.
En ese boletín, los CDC descartaron recomendar a las escuelas que exijan a sus maestros o alumnos que se vacunen, pero sí aseguraron que las personas no inoculadas deben continuar llevando mascarilla en interiores de los colegios.
Además, todos los pupitres dentro de las aulas deberán seguir estando separados por casi un metro.
Los cambios respecto a los maestros y alumnos vacunados se produjeron en un momento en el que los niños mayores de 12 años pueden vacunarse y en el que las hospitalizaciones y muertes por el Covid-19 disminuyó.
En marzo pasado, los CDC relajaron los requisitos de distanciamiento obligatorio entre alumnos en las aulas, siempre que llevasen las mascarillas puestas, reduciendo a la mitad la distancia entre estudiantes, de casi dos metros a un metro.
Los CDC recomendaron la reapertura de los colegios con el uso obligatorio de cubrebocas el pasado 12 de febrero, con lo que 55 millones de estudiantes de las escuelas públicas regresaron a clase con niveles de máxima seguridad.
A pesar de que Estados Unidos es el país con mayor número de inoculaciones del mundo, se encuentra en alerta ante el preocupante incremento de los casos de la variante Delta, que representa ya más del 50% de los contagios en el paísl y el 80% en algunos estados en los que el porcentaje de la población vacunada es bajo.
Autorizada
Hispanoamérica ya tiene su primera vacuna autóctona contra el Covid-19: la formulación cubana Abdala, con una eficacia del 92.2% en los ensayos clínicos, recibió ayer la autorización de uso de emergencia en el país caribeño y puede que en breve se distribuya en la región.
“Vamos a seguir trabajando para obtener el registro sanitario definitivo, que pensamos que antes de que se acabe el año pueda llegar”, indicó en una rueda de prensa el doctor Eduardo Martínez, presidente del grupo estatal de empresas de la industria biofarmacéutica, Biocubafarma, tras presentar el logro en La Habana.
Esta fórmula es una vacuna de subunidad basada en el sitio de unión al receptor (RBD) de la proteína S del virus —el tipo de plataforma en el que los científicos cubanos tienen mayor experiencia—, y en su última fase de pruebas participaron 48,000 voluntarios de 19 a 80 años.
Al recibir la autorización del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed) para su uso de emergencia, Abdala pasó de ser un candidato vacunal a registrarse oficialmente como vacuna contra el Covid.
Con ello, se convierte en la primera vacuna creada en América Latina, donde son minoría los países que trabajan en fórmulas propias y se combate el virus con las importadas de Estados Unidos, el Reino Unido, Rusia o China.
Aunque Abdala ya se administra desde hace semanas a decenas de miles de personas en los territorios de riesgo en Cuba —bajo la figura de intervenciones poblacionales y en paralelo a los ensayos clínicos—, el permiso de uso de emergencia permitirá al país acelerar la vacunación masiva de su población, así como exportar el producto.
