El papa Francisco recibe a los participantes en el Capítulo General de la Orden de los Carmelitas Descalzos durante una audiencia en el Vaticano

El papa Francisco invita a soltar las falsas seguridades

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— La crisis mundial desatada por la pandemia de coronavirus tiene “algo bueno”, pues ha logrado que las personas “vuelvan a lo esencial”, sin estar pendientes de “falsas seguridades”, dijo ayer el Papa, en vísperas del viaje que inicia mañana a Budapest y Eslovaquia.

“Esta crisis, si tiene algo bueno —y ciertamente lo tiene— es precisamente llevarnos de vuelta a lo esencial, a no vivir distraídos por falsas seguridades”, aseguró Francisco a los participantes en el Capítulo General de la Orden de los Frailes Carmelitas Descalzos recibidos en audiencia en el Vaticano.

“La pandemia nos ha puesto a todos ante muchas preguntas y ha visto cómo se derrumbaban muchas seguridades”, de modo que instó a los presentes “como hijos de Santa Teresa, a cuidar de vuestra fidelidad a los elementos perennes de vuestro carisma”, indicó. “Hay que alejar la tentación de preocuparse por la supervivencia, en vez de vivir en plenitud acogiendo la gracia del presente, incluso con los riesgos que conlleva. Fiel a este don, la vida carmelita es una respuesta a la sed del hombre contemporáneo, que en el fondo es sed de Dios, sed de eternidad. Y es refugio de psicologismos, espiritismos, o falsas actualizaciones que ocultan un espíritu de mundanidad”

El Papa viaja hoy a Budapest, donde sólo permanecerá unas horas para clausurar el congreso eucarístico, y después se trasladará a Eslovaquia, donde le espera, hasta el miércoles próximo, un intenso programa en su primer viaje tras su operación de colon en julio.

Refugiados

Por otro lado, Francisco recibió ayer en audiencia al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, con el que habló de “la situación de los refugiados afganos”, un día antes del viaje del pontífice a Hungría y Eslovaquia, dos países reacios a la acogida de migrantes.

En la reunión entre ambos, que transcurrió “en una atmósfera cordial, se trataron algunos temas políticos internacionales y regionales, con atención a la situación de los refugiados afganos”, informó el Vaticano.

“Sucesivamente en la conversación se hizo referencia a los próximos desafíos que esperan al continente en la perspectiva de la Conferencia sobre el Futuro de Europa”, añadió en un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede.

Por su parte, Michel escribió en sus redes sociales que había mantenido con el Pontífice un “diálogo sobre los retos globales”.

“El futuro de la UE es una obra de constante progreso. Nuestros valores para proteger y mejorar la vida de las personas son ahora más esenciales que nunca. Los acontecimientos recientes en Afganistán y Etiopía requieren nuestro apoyo incansable”, añadió.

Además de con Francisco, Michel se reunió también con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, y Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados.

El Papa, cuya defensa de los migrantes y refugiados se ha convertido en un símbolo de su pontificado, viaja a Hungría y Eslovaquia, dos de los países más soberanistas de Europa, que cerraron sus puertas a una inmigración que criminalizan sin reparos relacionándola con el terrorismo.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán