CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El Papa pidió ayer a los catequistas que sean más creativos, que encuentren “nuevos alfabetos” para anunciar el Evangelio y no se muestren “cansados y repetitivos”, durante su discurso al recibir a los responsables de las Comisiones de catequesis de las Conferencias Episcopales Europeas.
“La catequesis es tradición” pero debe estar “viva” y no ser “una reliquia histórica”, invitó el Pontífice a los participantes, a quienes aconsejó no recurrir al “maletín” de respuestas preempaquetadas.
“El anuncio del amor de Cristo nunca nos puede encontrar cansados o repetitivos en las distintas fases del camino catequético”, dijo.
Francisco aprovechó la ocasión para recordar a las que fueron las catequistas y una monja que lo prepararon para la Primera Comunión. “Recuerdo con cariño a las dos catequistas que me prepararon para la Primera Comunión. Continué mi relación con ellas como sacerdote y también con una de ellas, que aún vive, como obispo, y sentí un gran respeto, incluso un sentimiento de agradecimiento, como una veneración“, dijo.
En su discurso de saludo, el Papa recordó que acaba de regresar de la celebración del Congreso Eucarístico Internacional, que se realizó en Budapest del 5 al 12 de septiembre, e invitó a “verificar cómo el gran compromiso de la catequesis puede ser eficaz en la obra de evangelización si mantiene su mirada fija en el misterio eucarístico”.
“No podemos olvidar que el lugar privilegiado de la catequesis es precisamente la celebración eucarística, donde los hermanos y las hermanas se reúnen para descubrir cada vez más los diferentes modos en que Dios está presente en sus vidas”, dijo, según “Aciprensa”.
Luego, recordó el encuentro con los obispos, sacerdotes, religiosas y catequistas en la Catedral de San Martín en Bratislava, donde afirmó que “la evangelización no es jamás una mera repetición del pasado” y destacó el ejemplo de “los grandes santos evangelizadores, como Cirilo y Metodio, como Bonifacio, que fueron creativos, con la creatividad del Espíritu Santo”.
“Abrieron nuevos caminos, inventaron nuevas lenguas, nuevos ‘alfabetos’, para transmitir el Evangelio, para la inculturación de la fe. Esto requiere saber escuchar a la gente, escuchar a los pueblos a los que se anuncia: escuchar su cultura, su historia; escuchar no de forma superficial, pensando ya en las respuestas prefabricadas que llevamos en el maletín, ¡no! Escuchar realmente, y confrontar esas culturas, esas lenguas, incluso y sobre todo lo no dicho, lo no expresado, con la Palabra de Dios, con Jesucristo, el Evangelio vivo”, indicó el Papa.
El 11 de marzo pasado, el Papa instituyó con un motu proprio (documento pontificio) el “ministerio del catequista”, con el fin de institucionalizar este papel dentro de la Iglesia católica y que cuente con normas claras y una adecuada formación.
De un vistazo
Primera Comunión
“Recuerdo con cariño a las dos catequistas que me prepararon para la Primera Comunión. Continué mi relación con ellas como sacerdote y también con una de ellas, que aún vive, como obispo, y sentí un gran respeto, incluso un sentimiento de agradecimiento, como una veneración“, rememoró el papa Francisco durante su discurso en el encuentro de ayer.
