SAN DIEGO, California, EE.UU. (EFE).- La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) cerró hoy en ambas direcciones el cruce internacional entre San Ysidro, California, y Tijuana, México, y destinó personal extra a este transitado puerto de entrada.
La agencia federal dio a conocer la medida, la tercera de esta naturaleza en la última semana, en medio de las protestas a ambos lados de la frontera a favor de los miembros de la caravana de migrantes centroamericanos que buscan asilo en Estados Unidos.
La medida, que ha supuesto el desplazamiento de agentes de la Patrulla Fronteriza y de personal militar, se da cuando al menos unos 500 inmigrantes rompieron el cerco establecido en el lado mexicano por fuerza de seguridad estatal y federal de ese país, y se dirigieron a la garita que conecta ambos países.
Migrantes rompen el cerco
Según ha podido constatar Efe, se ha observado la presencia de algunos helicópteros en la zona y un grupo de migrantes rompieron una malla para acercarse, desde otro punto, a la frontera estadounidense.
Solidaridad con migrantes
En el lado de San Diego (California), cerca de 300 personas se reunieron a las afueras del cruce peatonal para expresar su solidaridad con los inmigrantes centroamericanos que desde hace dos semanas se han concentrado en México.
Fin de manifestación pacífica
Del otro lado de la frontera, lo que iba siendo una manifestación pacífica contenida por policías federales y gendarmes en un puente situado a unos tres kilómetros de distancia de su meta, se acabó cuando grupos de centroamericanos rompieron filas y empezaron a correr con rumbo al Canal del Río Tijuana, muy cercano a la garita de San Ysidro, tomando por sorpresa a los agentes federales.
Agentes de CBP custodian el cruce internacional y hasta el momento se desconoce cuánto tiempo permanecerán cerradas las garitas.
Avance desde octubre
Desde mediados de octubre varias caravanas de migrantes de Centroamérica -en su mayoría hondureños y salvadoreños- recorren el país con el afán de llegar a Estados Unidos.
En total se calcula que son al menos 9.000, si bien cerca de 1.900 fueron regresados a su país voluntariamente, según un boletín publicado hoy por el Instituto Nacional de Migración (INM).
Miles de ellos -al menos 4.700- se encuentran ya en la fronteriza ciudad de Tijuana a la espera de poder pedir asilo a Estados Unidos, ante la atenta mirada del jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, totalmente opuesto al fenómeno.
