WASHINGTON.- Donald Trump se convirtió este viernes en el primer presidente de Estados Unidos en funciones en asistir al evento anual de la Marcha por la Vida y contra el aborto, en la que afirmó que ha tomado medidas para proteger la vida de los “no nacidos“.
“Hoy, como presidente de los Estados Unidos, estoy realmente orgulloso de estar con ustedes”, dijo Trump durante su discurso frente a los integrantes de la Marcha por la Vida y reiteró que “los niños no nacidos nunca han tenido un defensor más fuerte en la Casa Blanca”.
Misión de vida
Donald Trump agregó que con su esfuerzo hacen de una nación “pro-vida y pro-familia” pues cumplen “la misión de su vida” de “ayudar a difundir la gracia de Dios”.
Se debe proteger en conjunto la dignidad y la vida de todo ser humano pues “cuando tenemos a un recién nacido vemos el amor infinito que irradia cada alma humana”, aseguró Trump.
Ley pro vida
Trump dijo que desde el primer día de su gobierno ha tomado medidas para proteger a los niños, a los no nacidos y ha emitido “una ley histórica pro vida”, reiteró el mandatario.
Dicha regla establece que todas las organizaciones no gubernamentales (ONG) que reciben fondos federales de Washington, deben abstenerse de promover y ofrecer servicios relacionados con el aborto.
En su mensaje, Trump también se refirió a la oposición de los demócratas a legislar contra el infanticidio y pidió al Congreso que envíe una prohibición contra el aborto.
Presidentes contra el aborto
Los presidentes anteriores que se opusieron al aborto, Ronald Reagan y George W. Bush, se mantuvieron alejados de asistir personalmente a la marcha para evitar asociarse demasiado con los manifestantes ansiosos por prohibir el procedimiento.
La marcha ha visto un crecimiento masivo en la asistencia evangélica desde que se organizó por primera vez el año después del fallo Roe V. Wade en 1973, dijo Jeanne Mancini, presidenta de la Marcha por la Vida, que comenzó en gran medida como un evento católico.
