Fotografía cedida por la ONG Centro Humboldt de los destrozos que ha casuado el paso del huracán "Eta", en la costa de Bilwi, Nicaragua, este martes 3 de noviembre de 2020.- (EFE/ ONG Centro Humboldt)

MANAGUA, Nicaragua. — Este martes, el huracán “Eta” continuaba azotando en categoría 4 un sector del litoral Caribe de Nicaragua con lluvias y vientos máximos sostenidos de 220 Km/h, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés).

Huracán extremadamente peligroso

En su boletín emitido al mediodía, el Centro Nacional de Huracanes indicó que “Eta” sigue siendo un “huracán extremadamente peligroso” ya que puede causar “vientos catastróficos, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra” en varias zonas de Centroamérica.

“’Eta’ se mueve a tierra a lo largo de la costa del noroeste de Nicaragua (…) ubicado a unos 35 km. al sur sureste de Puerto Cabezas” y se desplaza hacia el oeste, hacia el interior del territorio, a una velocidad de 6 kilómetros por hora, precisó el reporte del NHC.

Sobre la línea costera

En Managua, el director de Meteorología, Marcio Baca, confirmó que el meteoro “se ha movido paralelo a la costa del Caribe” nicaragüense. “Su centro va prácticamente sobre la línea costera, lo que está haciendo que el ojo de la tormenta se observe de manera difusa”, explicó.

Según los expertos del NHC, “se espera que el movimiento hacia el noroeste comience más tarde hoy y continúe hasta el jueves. Se espera que toque tierra a lo largo de la costa de Nicaragua dentro del Área de Advertencia de Huracán esta tarde”.

Eta presenta vientos máximos sostenidos de casi 220 Km/h con ráfagas superiores. Los vientos con fuerza de huracán se extienden hacia afuera hasta 35 kilómetros desde el centro, se indicó.

Sin reporte de muertos ni heridos

El gobierno nicaragüense informó que hasta el momento no se reportan muertos o heridos en Puerto Cabezas, localidad del Caribe norte que sintió el impacto de “Eta” desde muy temprano y de donde han sido trasladados a refugios al menos 20,000 personas.

Según las autoridades, los vientos causaron daños materiales menores, como techos de viviendas desprendidos, árboles arrancados de raíz y afectaciones al tendido eléctrico, aunque no se descartan inundaciones en las próximas horas.

El director del estatal Sistema de Atención y Prevención de Desastres (Sinpred), Guillermo González, declaró en una entrevista para el Canal 4 de televisión que hasta el momento no se han reportado muertos ni heridos en Bilwi, una ciudad de unos 60,000 habitantes a la que el huracán se acercó.

González dijo que unas 20,000 personas fueron puestas a resguardo en sitios seguros -casas particulares, iglesias, escuelas- antes del inicio de las lluvias. El hospital regional de Bilwi también fue desalojado y sus ocupantes trasladados al edificio de un instituto tecnológico.

Aunque González elogió “toda la articulación lograda para preservar vidas” advirtió que “el peligro no ha terminado” porque en las próximas 36 horas el huracán se desplazará sobre las montañas del norte de Nicaragua. Ahí podría afectar con lluvias muchas comunidades rurales en las provincias de Jinotega, Nueva Segovia y Chinandega, donde se mantiene el estado de alerta.

En Honduras las autoridades también desalojaron a los habitantes de las islas exteriores y zonas bajas.

En una aparición en televisión el lunes, la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, rezó para pedir a Dios que proteja al país y afirmó que Nicaragua aplicaría las lecciones aprendidas en otras tormentas. “Cuántos huracanes nos han llegado y hemos salido adelante gracias a Dios”, agregó.

Se espera que la tormenta pase la semana recorriendo América Central y descargando grandes cantidades de agua.

El centro y norte de Nicaragua, así como buena parte de Honduras, podrían recibir entre 380 y 635 milímetros de lluvia, que podrían llegar a 890 milímetros en algunos puntos. También se esperan aguaceros en el este de Guatemala, el sur de Belice y Jamaica, según los meteorólogos.

La marejada ciclónica podría llevar el agua tierra adentro 4.5 metros más allá de las mareas normales en la costa de Nicaragua, según los expertos.

“Eta” triplicó su fuerza en unas 24 horas y es el octavo sistema en esta temporada de tormentas del Atlántico que cumple la definición de intensificación rápida y el quinto en convertirse en un gran huracán. En las últimas dos décadas, los meteorólogos han expresado una creciente preocupación por las tormentas que cobran fuerza tan rápido.

“Eta” es la 28va. tormenta de la temporada con nombre en el Atlántico, igualando el récord de 2005. Sin embargo, es la primera vez que se emplea el nombre de la letra griega Eta porque en 2005 los meteorólogos concluyeron tras el final de la temporada que una tormenta que no fue bautizada debería haber recibido nombre.

Aún queda un mes de temporada de huracanes, hasta el 30 de noviembre. En 2005, la tormenta “Zeta” se formó a fines de diciembre.


El periodista de Associated Press Marlon González en Tegucigalpa, Honduras, y el periodista de ciencia de AP Seth Borenstein en Washington contribuyeron a este despacho.