La búsqueda de personas desaparecidas y los desalojos de aquellos que quedaron varados en medio de las inundaciones y deslaves continúan en algunas partes de Japón mientras la región se prepara para recibir más lluvias durante el fin de semana.
El número de víctimas fatales ascendió ayer a 66, mientras que 16 personas continúan desaparecidas, informó el gobierno.
La mayoría de las víctimas son residentes de la prefectura de Kyushu, la tercera isla más grande del país. El daño se extendió hacia los pintorescos pueblos montañosos.
