BARCELONA, España. (EFE).- El independentista Jordi Turull ha renunciado hoy a ser candidato a la investidura como presidente de la región de Cataluña y el que fue su antecesor en esa pretensión, Jordi Sánchez, ha aceptado volver a serlo.
Los dos políticos están en la cárcel por su relación con el ilegal proceso secesionista en esa región, que tuvo su punto culminante en septiembre y octubre del año pasado con varias iniciativas parlamentarias, entre ellas una declaración unilateral de independencia.
Tras las elecciones regionales del 21 de diciembre, el Tribunal Constitucional impidió a finales de enero la intención de Carles Puigdemont de mantener un debate de investidura a distancia, ya que a finales de octubre salió de España para eludir la acción judicial.
Después fue el tuno de Sánchez, a quien el Tribunal Supremo negó la opción de salir de la cárcel – está en prisión provisional a la espera de juicio – para ser candidato a la investidura como presidente regional.
La tercera opción fue la de Jordi Turull, quien llegó a defender su candidatura en un pleno – fue derrotado en la primera votación – antes de volver al día siguiente a prisión provisional, lo que impidió la segunda votación.
Hoy Turull ha enviado una carta al presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, en la que hace patente su renuncia a ser candidato, mientras que Jordi Sánchez, también preso, ha dirigido otra misiva al grupo parlamentario en la que indica que proponer su investidura es “una decisión justa jurídicamente y necesaria políticamente.”
Sánchez presentó una demanda ante el Comité de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas por considerar dañado su derecho a ser candidato.
En otra carta el expresidente catalán Carles Puigdemont ha pedido también exigir al Estado español que permita ahora la investidura de Sánchez atendiendo a las “medidas” planteadas por el Comité de la ONU en defensa de sus “derechos políticos.”
