MADRID, España.- Una familia nicaragüense dedicada a la trata de personas fue detenida por la Guardia Civil española.
La banda formada por siete integrantes esclavizó a 50 mujeres desde 2016, con quienes obtuvieron ganancias por más de 840,000 dólares.
Entre los detenidos, de 19 a 41 años, hay cuatro mujeres, dos de ellas hermanas, y tres hombres, informó este miércoles la Guardia Civil.
La organización traía a España a mujeres que mantenía en régimen de “esclavitud”, y las ocupaba en el cuidado de personas de avanza edad, enfermas o con alguna discapacidad.
Los delincuentes contactaban a los familiares de sus posibles víctimas en Nicaragua y les ofrecían un trabajo digno y bien remunerado en España. Regularmente se trataba de mujeres jóvenes, sin estudios, a cargo de sus hijos.
Cuando las mujeres aceptaban, se les proporcionaba el billete de avión y 1,000 euros (unos 1.100 dólares) en efectivo para justificar la estancia inicial en España, con visado de turista limitado a 90 días.
Una vez en el país europeo, la organización les trasladaba a viviendas en La Rioja y Huesca (norte de España), donde se les retiraba el pasaporte y el dinero entregado y se les advertía de que habían contraído una deuda de 6.000 euros (unos 6.700 dólares) que debían pagar a corto plazo.
La jefa de la banda anunciaba a las víctimas en internet para buscarles trabajo como cuidadoras y les obligaba a entregar a la organización el 85 % de su sueldo, cobrado “en negro” (sin declarar al fisco), bajo amenazas constantes y advertencias de las consecuencias a las que se enfrentarían sus familiares en Nicaragua si les denunciaba.
Una de las cabecillas del grupo fue detenida en el aeropuerto de Madrid cuando intentaba introducir a España a tres víctimas procedentes de Nicaragua y el resto de las detenciones se realizaron en La Rioja y Huesca.
La activista opositora nicaragüense en España, miembro de la organización Nica-Libre, Eliett Cabezas, declaró a Efe en Madrid que no le extrañaría que la trata se haya incrementado en su país “por la desesperación” que se vive, dada la crisis política y económica que sufre Nicaragua desde hace un año, que ha propiciado un “éxodo” de su población, principalmente hacia Costa Rica, EEUU y España.
De manera similar se expresó el responsable de relaciones internacionales del Partido Ciudadanos por la Libertad de Nicaragua, Mauricio Díaz. “Mientras no logremos salir de la actual crisis socioeconómica y política, nos iremos convirtiendo en un país ‘carne de cañón’ de propios y extraños“, declaró a Efe por correo electrónico desde su país.
Según ACNUR, un año después del inicio de la crisis nicaragüense, alrededor de 62.000 personas han huido del país, la mayoría de ellos (55.000) a la vecina Costa Rica.
En España hay 31.286 emigrantes nicaragüenses registrados al cierre de 2018, 5.000 más que el año anterior y según estimaciones de la comunidad emigrante, la mayoría de las personas que han llegado son mujeres dedicadas a labores domésticas y el cuidado de personas.
Según Naciones Unidas, la trata, tanto sexual como laboral, mueve anualmente 25.000 millones de euros (unos 28.000 millones de dólares) en el mundo y cinco millones diarios en España.
Esta práctica delictiva se ceba con poblaciones vulnerables, sobre todo mujeres y niños que habitan en países pobres o zonas de conflicto.
