MADRID, España. — Los restos mortales del dictador español Francisco Franco fueron exhumados este jueves de su tumba en el Valle de los Caídos para ser trasladados a una cripta familiar.
Después de 44 años, el féretro, envuelto en un túmulo de color marrón y con una corona de laurel, fue sacado de la basílica a hombros de nietos y biznietos del dictador.
Al colocar el ataúd en un coche fúnebre con destino al helicóptero los familiares pronunciaron los gritos de “Viva España” y “Viva Franco”.
Por orden del Gobierno
La operación, ordenada por el gobierno, satisface una antigua demanda de familiares de las decenas de miles de víctimas de la guerra civil y el franquismo. La exhumación fue seguida en directo por las principales televisoras y medios web españoles.
Tras extraer el ataúd de debajo de las losas de mármol y granito que lo protegían en el interior de la basílica del Valle, el abad ofreció un breve responso ante la familia.
El féretro fue trasladado en helicóptero al cementerio de Mingorrubio, a unos 57 kilómetros de distancia.
Sin cámaras
En un intento por proteger la privacidad y evitar que las labores de exhumación fuesen grabadas y publicadas en redes sociales, el gobierno prohibió que los asistentes al acto _ 22 miembros de la familia Franco, funcionarios gubernamentales y trabajadores _ llevasen cámaras y celulares.
Las autoridades prohibieron una manifestación contra la exhumación en el cementerio de Mingorrubio, aunque unas 400 personas, algunas de ellas con banderas anticonstitucionales y coreando “Viva Franco”, se congregaron en las inmediaciones del camposanto bajo la mirada de la policía.
“Profanar una tumba”
Macarena Martínez-Bordiú, una familiar lejana del dictador, dijo sentirse “indignada” con lo ocurrido y acusó al gobierno de “profanar una tumba”.
El expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero dijo durante una entrevista de televisión que la salida de Franco del Valle “tiene un gran significado para nuestra democracia. Nuestra democracia es hoy más perfecta”.
La exhumación y el posterior entierro no acabarán con el legado de Franco en el política contemporánea española, especialmente a apenas unas semanas de las elecciones generales del 10 de noviembre.
Críticas a la exhumación
Aunque la popularidad del dictador ha disminuido, su exhumación ha sido criticada por sus familiares, por los tres principales partidos de la derecha española y por algunos miembros del clero por abrir viejas heridas políticas.
El proceso fue autorizado por el Tribunal Supremo en septiembre, cuando rechazó un recurso presentado por la familia Franco para detenerlo.
Ley de la Memoria Histórica
La exhumación estaba contemplada en las enmiendas a la Ley de la Memoria Histórica de 2007, que busca reparar a las aproximadamente 100,000 víctimas de la guerra y la posterior dictadura que están enterradas en fosas comunes no identificadas, entre ellos miles en el Valle de los Caídos. La legislación prohíbe que los restos de Franco estén en un lugar público que lo exaltase como una figura política.
Tras no haber podido completar el proceso el año pasado, el gobierno interino socialista de Pedro Sánchez quería que la exhumación y el posterior entierro se completasen antes de los comicios generales de noviembre, una iniciativa que la oposición calificó de electoralista.
El periodista de The Associated Press Aritz Parra contribuyó a este despacho.
