Proyecto en medio de la pandemia recibe críticas
LONDRES, Reino Unido.- Este miércoles, el Gobierno de Gran Bretaña defendió su decisión de gastar casi un millón de euros en pintar con los colores de la bandera del Reino Unido el avión que los miembros del Ejecutivo y la familia real utilizan en sus viajes oficiales.
Presupuesto ajustado
Ante la crisis sanitaria y económica causada por la Covid-19, la decisión de destinar unas 900,000 libras (998,000 euros) a esta partida ha generado críticas, ante lo que el Gobierno de Boris Johnson ha respondido que se trata de un presupuesto ajustado entre “calidad y precio“, y que se ha encargado a empresas nacionales.
Al recibir este cambio de imagen con los colores azul, rojo y blanco de la icónica bandera, la aeronave Voyager de la Real Fuerza Aérea (RAF) estará preparada para “representar mejor al Reino Unido en todo el mundo, al tiempo que mantiene su función militar de reabastecimiento de combustible en el aire“, dijo un portavoz del despacho oficial de Downing Street a los medios.
El avión, que utilizan Johnson, sus ministros y los miembros de la familia real británica en viajes generalmente fuera de Europa, se encarga también de repostar en el aire a otros aviones de la RAF.
Airbus A330
El modelo es un Airbus A330 con una cabina de primera clase, destinada al primer ministro o a la personalidad que transporte, con una segunda área para acompañantes y un tercer espacio con prestaciones más convencionales que normalmente ocupa la prensa.
Al estilo Trump
Durante su etapa como ministro de Exteriores antes de ser “premier“, Johnson se quejó del color gris del aparato, por lo que sus críticos le han recriminado que quiera tener su propio “Air Force One“, siguiendo el estilo de la aeronave del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La nave, según confirmó el Gobierno, se encuentra en los hangares de la compañía Marshall Aerospace, en el condado inglés de Cambridgeshire, donde está previsto que se lleven a cabo los trabajos de pintura.
El Voyager empezó a usarse con funciones gubernamentales durante el Gobierno del entonces primer ministro, David Cameron, en 2015, tras unas reformas que costaron más de 11 millones de euros.
