El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se sumó ayer a otros jefes de Estado que en su momento cambiaron el traje y la corbata para portar durante unas horas el de futbolistas.
Macron se puso los tacos de fútbol para un partido benéfico que su equipo ganó por 6-1.
Solo jugó la primera parte y metió un gol de penalti.
En 2019, el entonces presidente de Bolivia, Evo Morales, jugó en Nueva York un partido de fútbol entre diplomáticos y políticos por el fin de la violencia a las mujeres.
