Empleados, dueños de restaurantes, vendedores de artesanías y otros prestadores de servicios del malecón de Progreso afirman que la llegada de cruceros a la playa genera una buena derrama económica, ya que aumenta un 40 por ciento.
Aunque aclararon que no todos los cruceros dejan buenas ventas, sino los “buenos”, los que llegan directos. Los que vienen de otras partes del Caribe, como Cozumel, ya tienen más “picardía” y los turistas sólo llegan a ver el puerto.
La mañana de ayer llegó un crucero y se observó bajo movimiento en la playa, servicios de masaje y restaurantes.
Eduardo Pérez González, del restaurante Le Saint Bonnet, comentó que con la llegada de los cruceros al puerto hay mucho movimiento y se vende más, otras veces no.
También explicó que ellos llaman un “crucero bueno” al que llega directo, porque sus tripulantes quieren bajarse, conocer, comprar y degustar la gastronomía local, y por eso las ventas aumentan hasta un 40%.
Pero, añadió, hay cruceros que provienen de otras partes y sus pasajeros sólo recorren el puerto y compran uno que otro recuerdo.
Por otro lado, dijo que en este mes se inicia una temporada baja, aunque los canadienses que viven en la zona contribuyen a solventar esa situación.
“Nos ayudan a pasar ‘las vacas flacas’ (período de crisis)”, expresó.
A su decir, en febrero empieza a crecer la afluencia de gente. “Los domingos son buenos, ya hay más sol”.
Luis Esquivel, gerente del restaurante Crabster Seafood & Grill, afirmó que los cruceros son benéficos para los negocios, aportan ventas. Normalmente, al mediodía aquellas crecen hasta un 30%.— Abraham Bote Tun
Mariscos
De acuerdo con el progreseño Luis Esquivel, gerente del restaurante Crabster Seafood & Grill, a los turistas que vienen de los cruceros les gusta comer toda variedad de mariscos, sobre todo ceviches, cocteles, aguachile, entre otros.
