Al tratar de ganarle el paso a un vehículo con preferencia, el conductor de un auto Vento y ex alcalde de Ticul ocasionó un accidente en el Centro de Mérida, donde incluso un auto chocó con un poste.
Rafael Chan Magaña, exedil del municipio de Ticul, manejaba sobre la calle 46 del Centro de Mérida al edificio central de su partido, ubicado en la calle 65 del primer cuadro de la ciudad.
Al llegar al cruce con la calle 59, Chan Magaña intentó ganarle el paso a un auto Matiz que transitaba sobre la vía con preferencia, pero terminó golpeando con su auto Vento al Matiz.
El conductor del Matiz, identificado como Javier, perdió el control de su auto y se proyectó a un poste de la CFE. Por fortuna, el guiador no resultó lesionado.
El político priísta avanzó cerca de 50 metros y estacionó su auto una cuadra después, situación que hizo pensar a testigos que se quería dar a la fuga. Chan Magaña aceptó su responsabilidad en el accidente y llamó a su aseguradora, la cual se encargaría de pagar los daños ocasionados al Matiz.
Incendio
“¡Se quema un auto!”, gritó una mujer a su esposo y éste, al salir de su casa, se percató de una camioneta envuelta en llamas, por lo que de inmediato solicitó al 911 la presencia de unidades de emergencia. En menos de un minuto llegó la unidad 6176 de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), cuyos agentes solicitaron la presencia de la unidad de los bomberos.
El vehículo que se quemaba era la camioneta tipo Windstar placas YXF-167-B, estacionada en la puerta de un taller mecánico, en la calle 33 entre 26 y 28 de la colonia citada. Según vecinos, fue estacionada por una pareja que luego se retiró.
Minutos después comenzó a quemarse, todo indica que por un cortocircuito, razón por la que fue llevada al taller, pero como no había nadie, lo dejaron en la puerta.
La policía cerró la vía al tránsito y en minutos acudieron al lugar bomberos de la SSP, quienes sofocaron las llamas, pero el automotor ya había sido consumido casi en su totalidad.
El encargado del taller llegó al lugar y, por medio de llamadas telefónicas, preguntó entre sus clientes de quién era la camioneta, hasta que pudo contactar a los dueños que acudieron y llamaron a su aseguradora.
El vehículo fue declarado pérdida total y en caso de que las llamas hubieran causado deterioros sería el seguro el que respondería por los daños.— Gabriel Chan Uicab
