La falta de señalamiento de tránsito en la calle 32 con 23A de San Vicente Chuburná derivó en un aparatoso accidente con saldo de dos heridos y cuantiosos daños.
Al parecer la constructora contratada por el Ayuntamiento de Mérida luego de finalizar los trabajos de reparación en esa arteria no instaló de nuevo los señalamientos ni notificó a la SSP para que ésta lo hiciera.
Testigos decían a los guiadores que denunciaran por la vía civil a la Comuna o a la constructora por los daños, que ascendieron a más de $200,000.
Según los datos recabados, el Versa placas YZA-703-B transitaba de oriente a poniente sobre la calle 32 y al llegar a la calle 23-A el guiador continuó confiado, pues no había señal de Alto.
Sobre la calle 23A transitaba el Chevy Monza placas YXK-107-A, de norte a sur, cuyo guiador también se confió de que tenía preferencia pues tampoco tenía señal de Alto y continuó.
Al llegar a la intersección de las calles antes mencionadas, el Chevy se impactó con el Versa que, por la fuerza del impacto y la velocidad se volcó sobre su izquierda.
Alertados por el ruido del impacto, los vecinos salieron de sus casas y ayudaron a poner en posición normal el Versa, para ayudar a su guiador. Paramédicos de la SSP valoraron a ambos guiadores; ninguno requirió traslado al hospital.
Peritos de la SSP tomaron conocimiento del hecho y se percataron de que no había ninguna señal porque el que reparó las calles no los reinstaló. El perito dijo que, pese a eso, sí había un responsable porque el Reglamento de Vialidad señala que en caso de no existir señal de Alto se toma en cuenta la calle más antigua, el ancho y si es primaria o secundaria.
Con base en este análisis se determinó que el responsable fue el guiador del Versa, ya que ese sentido es donde se realizaron los trabajos de repavimentación.
Se le explicó al representante de la aseguradora y al ser la misma compañía la que respaldaba a ambos vehículos, se llegó a un acuerdo para el pago de los daños.
Los testigos insistieron en que deberían denunciar a la constructora o al Ayuntamiento por ese error grave.— David Chan Caamal
