Alumnos y académicos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) trabajan con la comunidad de Yaxunah, en el sur del estado, para dotar de agua y electricidad a los pobladores, con la ayuda de un sistema fotovoltaico.
También trabajan con energías renovables para que algunas familias empleen esta tecnología en la práctica milenaria de la milpa, a fin de preservar esta ancestral tradición maya.
Además de ayudar a la comunidad con estos servicios que son escasos, promueven el interés de las tecnología en los niños y jóvenes a fin de que éstos sigan sus estudios.
Lifter Omar Ricalde Cab, coordinador de los Laboratorios de Energías Renovables de la facultad, explicó que desde hace cuatro años trabajan en ese poblado perteneciente a Yaxcabá.
El académico, quien es coordinador de este proyecto que lleva por nombre “Compartiendo tecnologías limpias y buenas prácticas agroecológicas para el bienestar de familias en Yaxunah”, dijo que al ser una comunidad que tiene muchos problemas en torno a la corriente eléctrica y la disponibilidad de agua, empezaron estableciendo sistemas de iluminación fotovoltaica en el centro comunitario del poblado, que tiene unos 700 habitantes.
También, añadió, se instaló un sistema de bombeo fotovoltaico para su uso en las siembras de traspatio y otras actividades.
Este sistema tiene dos elementos importantes: un módulo solar y una bomba que es alimentada por la energía que produce el panel que opera con la luz solar, explicó. Los pobladores ya no tienen que usar gasolina para bombear agua.
Económicamente hablando es beneficioso para la gente, agregó, ya que dispondrán de agua todo el año y pueden realizar cualquier todo tipo de cultivos.
A diferencia de muchos programas asistenciales del gobierno, además de este apoyo a los pobladores jóvenes se les ofrece capacitación para que aprendan a utilizar este tipo de tecnologías, agregó.
El investigador de la Uady indicó que a raíz de la instalación de estos sistemas, un grupo de familias comunicó a los integrantes del proyecto su interés en reactivar la milpa tradicional, la cual ha estado sujeta a los períodos de lluvia.
Por eso ahora se planteó trabajar con cinco familia de la comunidad que quieren cultivar la tierra con ayuda de esta innovación tecnológica, añadió el académico.— Abraham Bote Tun
Al ver los beneficios de estas tecnologías fotovoltaica para el bombeo de agua, que solo dependen de la luz solar, las familias decidieron que querían reactivar sus milpas con ayuda de esos generadores de energía limpia.
El fin no solo es instalar la tecnología, sino trabajar los procesos de organización entre ellos, como familia, para que sean capaces de realizar autogestión.
También se les enseñan nuevas prácticas agroecológicas: dejar de usar pesticidas, generar composta limpia, establecer sistemas de uso adecuado, entre otras cosas.
Plan Milpas
Sobre el plan para rehabilitar la milpa en el poblado, explicó lo siguiente el académico:
Reactivación
Al ver los beneficios de las tecnologías fotovoltaica para el bombeo de agua, las familias decidieron que querían reactivar sus milpas con ayuda de esos generadores de energía limpia.
Autogestión
También se enseñan procesos de organización a las familias para que aprendan sistemas de la autogestión.
Prácticas agroecológicas
Se les enseñan nuevas prácticas agroecológicas como ya no usar pesticidas, generar composta limpia y establecer sistemas de uso adecuado.
