Apoyo a los más necesitados en clínica del sur
Con los servicios dental, materno infantil, análisis clínicos, inmunizaciones e inyecciones, el 14 de marzo de 1958 abrió sus puertas a la atención médica el Centro de Salud Urbano de Mérida (CSUM), inaugurado por el entonces gobernador Agustín Franco Aguilar y construido con aportaciones de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública.
Dependiente de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, el inmueble en el cruce de las calles 50 con 67 del barrio de San Cristóbal se ha convertido seis décadas después en referente de salud para la población de escasos recursos del sector sur-oriente y comunidades aledañas a la ciudad.
En la actualidad cuenta con 39 médicos, 88 enfermeras y 92 administrativos, se atiende de 500 a 550 personas al día (un promedio de 15 mil al mes), un 70% mujeres.
El primer director que tuvo este centro de salud fue José Armando Novelo Echánove y la jefa de enfermeras era Liana Cetina Ayuso.
Jorge Marín Marrufo, director actual del CSUM, comentó que según notas de la época, al erigirse el edificio se le calificó de moderno, confortable, semejante a otros que existían en la República, ya que fue construido siguiendo las normas de la corriente sanitaria del país trazada por el secretario de Salubridad e Higiene de esa época, doctor Ignacio Morones Prieto, para elevar el nivel educativo en materia de salud pública.
“Hemos ofrecido consulta y ha ido creciendo desde su inauguración hasta ahora que damos servicio de laboratorio y rayos X, de nutrición y de enfermedades degenerativas”, dijo Nehemías Canul Pech, subdirector del CSUM.
“Tenemos la oportunidad de brindar el servicio a la gente más necesitada que no puede ir a consulta particular y además carece de seguridad social. Hemos crecido y cubierto prácticamente el 100% del universo y prácticamente no hay persona que no sea atendida, todos tienen acceso a la medicina”, indicó el médico.— Luis I. Alpuche Escalante
