La clase priista se vuelca en pos de Meade Kuribreña
“¡Tengan, tengan, pónganselas antes de entrar!”, gritaba desesperada una señora al grupo de jóvenes, mujeres y niños que entraba por la puerta oriente en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI y trataba de abrirse paso entre la multitud que lo hacía para llegar al Salón Chichén Itzá, donde el candidato de la coalición “Todos por México”, José Antonio Meade Kuribreña, inició anteayer su campaña.
Del interior de cajas y bolsas, la líder del grupo sacaba camisetas y gorras con la leyenda del PRI y sus candidatos y no sólo las repartía, sino verificaba que se las pusieran, sobre el hipil si era necesario.
Quienes más disfrutaban de esto eran los pequeños, quienes contentos agarraban todo lo que les daban.
Muchos militantes o simpatizantes fueron ya “uniformados”, lo mismo con los colores del Partido Nueva Alianza y la leyenda “Ya estamos listos” que con playeras color selva los del “Verde Ecologista”.
Pasada las nueve de la mañana, la “arribazón” de gente al centro de convenciones se intensificó.
Semejante a una batalla con pendones o a un parque de diversiones con banderolas de identificación, entraban los grupos agitándolas al aire para que no se les perdiera su gente o para mostrar su filiación partidista, aunque un sistema de vallas los encaminaba a donde deberían estar.
“Sahuí, el triunfo es tuyo”, “Pepe Meade, Yucatán contigo”, “JCRM, nosotros contigo #Senador”, “Toby, Distrito 1, Vamos a ¡Ganar!”, “#VCD La victoria es tuya”, fueron algunos de los muchos carteles que sí pasaron los filtros de seguridad.
Una vez en el recinto, la música y la algarabía hacían su parte, y los integraban al ambiente.
“No es aquí, dijeron que frente a un hotel, es en el otro lado”, discutían un hombre y una mujer a las puertas del estacionamiento por el transporte que no llegaba. “Aquí hay también hoteles, velos”, le mostró el hombre.
No faltaron las acostumbradas tortas y no pocos utilizaron incluso las bancas, sillas y mesas del área de dulcería para dar cuenta de ellas.
A fin de resguardar la seguridad del candidato de “ Todos por México”, se desplegaron unos 100 policías estatales, además de los elementos del Estado Mayor Presidencial.
A causa de los numerosos autobuses y otros vehículos en que se trasladó a las personas al Centro de Convenciones Siglo XXI, hubo serios trastornos a la vialidad, más aun por las restricciones en la salida a la carretera Mérida-Progreso, donde se construye un distribuidor vial.
Los agentes de la policía pasaron apuros para acomodar o estacionar los taxis colectivos del Frente Único de Trabajadores del Volante y autobuses de varias empresas de transporte urbano locales y foráneas, así como vehículos particulares o de algunas oficinas estatales.
El estacionamiento que rodea al edificio, frente a la Unidad Habitacional Cordemex, resultó insuficiente.
La vigilancia estricta de los elementos de la corporación policíaca del Estado impidió que ingresara un grupo de defraudados de Crecicuentas, que intentó manifestarse contra Víctor Caballero Durán, aspirante de la mancuerna PRI-PVEM-Nueva Alianza a la alcaldía de Mérida. Los policías los “invitaron” a retirarse.
Seis horas después del evento multitudinario que marcó el arranque de su campaña proselitistas, Meade Kuribreña encabezó, a partir de las cinco de la tarde, un encuentro con la “élite” juvenil priista del Estado en el Club Libanés, en el norte de la ciudad.
La reunión agrupó a decenas de jóvenes simpatizantes del PRI. Líderes y exlíderes de agrupaciones universitarias, sobre todo de la Uady; empleados de escuelas estatales de gobierno, funcionarios, hijos de empresarios y uno que otro que aspira a tener un “hueso” por “pegarse” con algún candidato. Nadie se quiso quedar fuera de esa oportunidad de estar con el candidato presidencial. “El futuro es hoy, oíste, viejo”, se oyó decir a un joven , que llegó a bordo de un automóvil modelo reciente.
El acercamiento con el exsecretario de Hacienda destacó por el desfile de decenas de jóvenes vestidos con guayaberas de lino, camisas y pantalones de marca, que descendían de sus propios vehículos o bajaban de las camionetas que conducían choferes. La mayoría de este grupo de muchachos no participó en las mesas de trabajo para realizar propuestas de empleo o emprendimiento, pero sí llegó a tiempo para ver y oír al “mero mero”.
Antes de que arribara José Antonio Meade al Club Libanés, los jóvenes no perdían el tiempo. Se tomaban selfis y fotos en grupo, y al finalizar el evento parecía que luchaban entre sí con tal de tomarse una imagen de recuerdo con el candidato presidencial.
Otros, al no lograrlo, se conformaron con retratarse con algún aspirante de menor jerarquía.
Después de concluir el encuentro, los jóvenes se retiraron, al parecer satisfechos de exponer sus inquietudes sobre el desempleo, el acceso a la educación a vecinos de zonas marginadas, pero sobre todo por tomarse fotos con “celebridades” priistas, mientras aguardaron que el “valet parking” del club llegara con sus vehículos para retirase.— David Chan Caamal / Abraham Bote Tun / Luis alpuche escalante
Evento Seguridad
Fuerte vigilancia se observó en los alrededores del Centro de Convenciones Siglo XXI.
Despliegue
Para resguardar la seguridad del candidato de “ Todos por México”, se desplegaron unos 100 policías estatales y 20 elementos del Estado Mayor Presidencial.
Impiden una protesta
Policías estatales impidieron una protesta de defraudados de Crecicuentas.
