Varios paseantes recorren el malecón de Progreso en pleno cordonazo de la Santa Cruz

Vuelan los toldos, cables y sillas en parte del malecón

Las fuertes lluvias que ocasionó el frente frío 44 dejaron árboles caídos, calles encharcadas, interrupción de energía eléctrica y hasta un pequeño incendio generado por el impacto de un rayo.

Aunque igual dejó beneficios: el aguacero que cayó en el poniente de Mérida inundó el exbasurero municipal, con lo cual se extinguió por completo el incendio que se registró hace seis días.

Aarón Palomo Euán, director de Protección Civil, indicó que las lluvias significan una tregua con el calor y con los incendios.

Sobre el basurero, dijo que éste de manera natural se inundó debido a la acumulación de desperdicios.

De acuerdo con Protección Civil estatal, en Mérida se concentraron las mayores afectaciones. Hubo reportes de árboles caídos en la colonia El Porvenir, en el Periférico —a la altura de Mulchechén y del kilómetro 27—, y en el fraccionamiento Tixcacal-Opichén.

En la García Ginerés se dañó un transformador de la CFE, lo que ocasionó que sacara chispas y se interrumpiera el fluido eléctrico.

En la colonia Mulsay, la Policía tuvo que cerrar una calle que se inundó. En Prolongación Paseo de Montejo se cayó un poste, por lo que para los trabajos se interrumpió el servicio de energía eléctrica.

En ese sentido, se reportó un árbol caído en el centro de Izamal, en Mocochá un rayo ocasionó un incendio que consumió alrededor de 20 metros de terreno.

En el resto del estado se registraron fuertes lluvias acompañadas de vientos de más de 60 kilómetros por hora (kph) en Mama, Tixkokob, Tekit, Temax, Buctzotz, Dzilam González, San Felipe, Dzoncauich, Progreso y Celestún.

Palomo Euán reportó que a pesar de las fuertes lluvias, vientos y actividad eléctrica, no se registraron mayores afectaciones.

En Progreso, el cordonazo de la Santa Cruz (3 de mayo) se adelantó y azotó ayer a las 7:30 horas, con vientos que alcanzaron los 90 kph que hicieron volar sillas, mesas y toldos del malecón, cayeron cables de energía eléctrica y telefonía en varios puntos de la ciudad.

El aguacero duró un hora e inundó numerosas calles en el poniente, oriente y sur, las cuales quedaron intransitables; la basura que arrastraron los vientos y lluvia taparon los pozos pluviales, que fueron insuficientes.

Por el mal tiempo que causaron el norte y el cordonazo, se paralizó toda la actividad pesquera, incluso la captura de pepino de mar. Hoy lunes o mañana se reanudaría esa pesca, cuya temporada concluye el sábado 21.

El puerto amaneció con cielo medio nublado y los puertos fueron cerrados a las seis de la mañana en previsión por el desplazamiento del frente frío 44, cuyos efectos comenzaron a sentirse desde la madrugada con lloviznas y vientos.

“Lo que va a azotar es un cordonazo y no va a tardar, hay que estar prevenido”, comentó el pescador Alejandro Lavalle Tec mientras se dirigía a Chicxulub Puerto, donde los ribereños desde la madrugada comenzaron a sacar las lanchas que estaban fondeadas, para ponerlas en resguardo en la playa y calles de esa comisaría.

“Viene fuerte el cordonazo de la Santa Cruz, se va adelantar, ojalá y no cause daños, gracias a Dios los pescadores ya subieron sus lanchas y hoy (por ayer) no salieron a pescar pepino, pues amaneció con mal tiempo”, señaló el ribereño Roberto Zaldívar Basto.

Manuel Gutiérrez Ramos, de la marina turística Paraíso de Yucalpetén, alertó a la comunidad náutica cuando comenzaron a soplar vientos fuertes y caía el aguacero, pues se temía que se repitiera la historia del 4 de mayo de 2017, cuando azotó violento cordonazo por el que numerosos barcos de la flota mayor soltaron sus amarras y fueron lanzadas al sur de la dársena.

El cordonazo azotó a las 7:30 a. m., cuando los pescadores se encontraban en el puerto. Muchos de ellos estaban en la playa resguardando las lanchas para evitar que marejadas las destrozaran, nadie salió a la pesca de pepino de mar. Tampoco salieron los ribereños del malecón que capturan especies de escama.

Los vientos venían de los cuatro puntos cardinales, parecía un “minihuracán”, el aguacero que duró unos 35 minutos al igual que el cordonazo impedía ver bien, así que muchos vehículos se estacionaron en las calles.

En la playa del malecón volaron sillas y mesas de plástico, así como toldos que se colocaron a las siete horas, la visibilidad era casi nula, algunos corredores que se ejercitaban buscaron refugio bajo los arcos del viaducto del exmuelle fiscal.

Una fuente de la Capitanía Regional de Puertos indicó que el cordonazo, con vientos de 80 kph y rachas de 90 kph cerca de la costa (en alta mar alcanzó 100 kph), sorprendió a las embarcaciones de la flota mayor que pescaban mero, pero debido a la hora en que azotó lo más seguro sería que la tripulación capeó el temporal. No se tenían reportes de daños.— Gabino Tzec Valle /David Chan Caamal

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