La embajadora de la Fiesta Tradicional de Tixkokob

Colores y sabores

Probar guisos cocinados con leña, bañarse en las frescas aguas del cenote Yaax-Ha, observar el templo católico, la plaza principal, el Palacio Municipal son solo algunas de las múltiples opciones que Tixkokob ofrece a los visitantes.

Otras son la zona arqueológica de Aké, llevarse una confortable, fresca y colorida hamaca para estrenar estos días de calor y deleitarse con la gastronomía local en el mercado municipal o en algún restaurante local.

Tixkokob, cuyo nombre en maya yucateco significa “lugar de víboras”, se ubica en el centro-norte del estado, a 22 kilómetros de Mérida. Es cabecera del municipio del mismo nombre.

No se tiene registro de la fecha de fundación de la población y su más antigua referencia corresponde a 1549, como una encomienda perteneciente a Francisco de Montejo y León “el Mozo”.

Desde que se entra a Tixkokob se respira actividad y alegría, los ojos se llenan de colores y los pobladores siempre están dispuestos a explicar dónde queda o cómo se llega a tal o cual lugar.

“Nuestra comida sigue siendo tradicional y enseñamos a nuestros hijos para que esto pase de generación en generación”, comentó la profesora Teresita del Socoro Canché Pool, madre de la actual embajadora de la Fiesta Tradicional de la población, Ingrid Montserrat Concha Canché.

“Nuestros platillos son los tradicionales y comunes y se preparan a diario en la mayoría de las casas, tales como el escabeche, relleno negro, dzic de venado y mondongo por decir algunos”.

Entrevistada, comentó que en el municipio muchas personas cocinan todavía con leña y carbón, lo que le da un sabor diferente y especial a cualquier guiso.

La fiesta anual se realiza en mayo, en honor a San Bernardino de Siena, y en septiembre hay entrada y salida de gremios.

“La iglesia está dedicada a San Bernardino, la fiesta empieza por ahí del 16 ó 17 de mayo para que llegue hasta el 20, que es el mero día de San Bernardino”, dijo Teresita del Socorro.

Algo muy tradicional en Tixkokob son las hamacas, famosas en toda la entidad y más allá por su calidad y colorido diseño elaborada por artesanos de la región.

Tixkokob tiene una extensión territorial de 159.67 kilómetros cuadrados, limita al Norte con los municipios de Muxupip y Yaxcabá, al Este con Cacalchén, al Sur con Seyé y al Oeste con Tixpéhual. Su vegetación es principalmente selva baja y de arbustos espinosos. La fauna está representada por serpientes, lagartijas, palomas y tzutzuyes.

Ubicado en la zona central norte del estado, perteneció a la denominada zona henequenera de Yucatán porque sus tierras tienen la vocación agrícola para el cultivo del agave. Junto con los municipios circunvecinos se dedicó por muchos años hasta finales del siglo XX a la industria henequenera como principal actividad.

Hoy en el territorio municipal se cultiva principalmente maíz, frijol y hortalizas. La sandía y algunas variedades de chiles también se cosechan en la región, así como algunos frutales.— Luis Iván Alpuche Esclante

 

Municipio Sitios para visitar

Otros atractivos desconocidos que ofrece a los visitantes el municipio de Tixkokob.

Atractivos

Alguno de sus principales atractivos turísticos son La Capilla de la comisaría de Ekmul, el Templo de la Candelaria, la Iglesia dedicada a San Antonio, el Ex-convento y parroquia de San Bernardino, la Capilla de Santa Cruz y la casa principal de las ex-haciendas Kanyunyún, Nohchán, Santa María Chi y Oncán.

Riqueza natural

En Tixkokob también hay cerca de 25 cenotes censados y otros que aún no han sido considerados. Se dice que forma parte del cinturón de cenotes que se formaron a partir del impacto del meteorito que se estrelló en la Península de Yucatán, lo que originó la creación de estas fuentes de abastecimiento de agua.

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