Juana de Arco Balderas

Herencia ganadora

Juana de Arco Balderas Puch, vecina de San Antonio Millet, comisaría de Tixkokob, aprendió a urdir hamacas, en diferentes técnicas, a los 7 años de edad.

Ese conocimiento lo heredó de su madre, quien a su vez lo obtuvo de su abuela, y asegura que seguirá tejiendo esos artículos mientras Dios le dé vida.

La artesana yucateca elabora hamacas de sansiviera, con la fibra de la planta conocida como “lengua de vaca”; de henequén, náilon, algodón y otros materiales.

Ya recibió galardones locales y nacionales por sus productos, y el más reciente lo obtuvo el viernes pasado de La Casa de las Artesanías del Estado de Yucatán.

En el concurso estatal de Fibras Vegetales 2019 ganó el primer lugar en la categoría Henequén y Sansiviera, con una hamaca de sansiviera, hecho con siete diseños y tintes naturales.

Familia

Entrevistada, indica que con las ventas ayuda la economía de la casa, ya que la mayor aportación la realiza su esposo, quien es intendente en la Escuela Normal Superior, en Mérida.

“Yo lo trabajo porque me encanta”, comparte ella.

Hace poco me dio una crisis de asma bronquial y me pusieron en reposo cinco días. Estaba en la plena elaboración de esta pieza y me decía mi esposo ‘déjalo, si no lo vas a terminar habrá otro tiempo’, relata.

Dije: es una meta que yo me fijé y está de Dios que obtenga algo la pieza y si no, de todas maneras la pieza yo la vendo. Igual obtengo un recurso, recuerda.

La vecina de la comisaría de San Antonio Millet explica que cuando urde las hamacas se siente contenta, se siente útil y también obtiene ganancia eco nómica. Gracias a Dios tengo la práctica y es rápido para mí, comenta.

También indica que las hamacas de sansiviera y de henequén ya cayeron en desuso y las que se usan más son las de algodón y nailon.

Luego comparte que le gustaría mucho que nuevas generaciones aprendan a hacer hamacas, con esas técnicas con las cuales los antepasados tejían sus propias piezas, a fin de realzar la cultura de Yucatán y sus fibras.

El henequén es un poco rudo porque tiene “puntitas”, en cambio la sansivieria es todo lo contrario, es muy noble, muy suave y no pica, detalla.

También señala que seguirá participando en los concursos artesanales en los que pueda realizar la inscripción, ya que éstos son gran motivación y un impulso para crear trabajos. — Claudia Sierra Medina

Artesanía

Más de la entrevista a la artesana yucateca Juana de Arco Balderas Puch.

Difícil

La artesana yucateca comenta que es difícil conseguir fibras para las hamacas, como es el caso de la “lengua de vaca”, porque no hay desfibradora.

En su domicilio

Sus hamacas las vende en su domicilio y ahí recibe visitas incluso de turistas.

Intenciones

Mientras Dios me preste vida y salud seguiré haciendo hamacas, expone.

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