Arriba y a la derecha

Desde un remache hasta una planta completa de tratamiento de aguas residuales, desde un costal de cemento hasta una máquina para hacer zanjas o desde un enchufe hasta una central de carga o un transformador, todo, absolutamente todo paras la industria de la construcción se pudo encontrar en la Expo Construcción 2019, cuya vigésimo segunda edición culminó ayer en el salón Chichén Itzá del Centro de Convenciones y Exposiciones Yucatán Siglo XXI.

Además de sus múltiples, la tarde de ayer fue sede del tercer Concurso Universitario de Minimarcos, organizado por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y que pone a prueba los conocimientos, las habilidades y destrezas de los estudiantes de las carreras de ingeniería, en el desarrollo de estructuras más resistentes y eficientes implementadas en la obras.

Se trata de uno de los concursos más esperados por los alumnos de esta especialidad, dotado con un premio en metálico de $3,000 y otros apoyos como talleres y asesorías. En esta ocasión participaron ocho equipos de la Uady, Universidad Marista, Instituto Tecnológico de Mérida, Instituto Tecnológico de Valladolid y Universidad Modelo.

El concurso consiste en la elaboración de una estructura horizontal de concreto y castillo armado de metal, con medidas y pesos previamente especificados en la convocatoria. Cada marco es sometido a una carga de peso de una prensa, El objetivo es determinar cuál de los marcos resiste la mayor carga de peso antes de presentar alguna grieta.

El ganador se determina con un algoritmo en el que se toma en cuenta el peso de la pieza y la presión a la que es sometida antes de dañarse.

Seis de los ocho equipos participantes realizaron la prueba sin contratiempo, dos de las tres estructuras presentadas por los equipos del ITM fueron descalificadas porque no cumplieron con las dimensiones máximas del modelo (un desfase milimétrico se diría) para ser sometido a la prensa.

Cada minimarco probado en la prensa era parcialmente destruido para dar fe de las características de los materiales y su conformación interna. Ningún modelo se salió de la norma.

Pese a la descalificación de dos de sus equipos, el ITM salió victorioso en esta edición del concurso. El equipo “Campeones” presentó el mejor minimarco alcanzando un puntaje de 63.59 unidades. El equipo está integrado por Gonzalo Canul Pech, Pedro Enrique Can González e Iván Eleazar Cetz Collí. El segundo lugar lo ocupó “Bapeos”, de la Universidad Marista, con 62.18 puntos. El equipo se conforma de José Abel Peniche Fierros, Valeria Michelle Barragán Rivera y Andrés Osorio Espin.

La tercera posición fue la Universidad Modelo, que presentó un minimarco cuya eficiencia le arrojó 59.70 unidades. Estuvo integrado por José Alfredo Sandoval Jaimes, María Isabel Hernández Blanco y Roger Eyden Reteike Villanueva.

Ediciones

El ITM ha ganado dos de los tres certámenes anuales, en 2017 y ahora el de 2019; el de 2018 fue para la Universidad Marista.

Por lo que toca a la exposición, numerosos asistentes disfrutaron de un agradable recorrido por todas las novedades que se ofrecen para la industria de la construcción: maquinaria, herramientas, materiales básicos e innovadores, electricidad, rejas, pisos de pasta, materiales que sustituyen a la madera, piezas de granito que se convierten en lienzos para la obra de la artista plástica Samantha Michelle, plantas para el tratamiento de agua y en sí, productos amigables con el entorno y el medio ambiente.—Emanuel Rincón B.

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